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lunes, noviembre 10, 2008

¡ Como huevos de chucho !

Colgando y hasta atrás mis estimados amigos, colgando y hasta atrás. Así suele ser la incómoda manera en la que se viaja ya no solo en horas pico sino casi todo el día en las famosas unidades del trasporte colectivo de nuestra ciudad. Antes de continuar, ofrezco mis disculpas porque no voy a tratar todo lo malo que pasa, pues esa realidad cotidiana nos asfixia a cada momento, y la idea es dejar este rincón como un pequeño escape al respecto.

Pero bueno, entrando en materia y antes de que me saquen la madre, yo ya tengo varios años de no subirme a una camándula o a un ruletero, sobre todo desde que me fui de Guate, pero antes de eso eran el pan nuestro de cada día, como tardé un montón en tener un carrito y cuando lo tuve pasaba mas tiempo descompuesto que funcionando, pues no había mas opción.

Díganme ustedes, ¿qué no pasa en una unidad del transporte público? Se puede conocer gente, sentir todo tipo de fragancias y olores corporales, iniciar amistades y romances, meter mano, que le metan mano a uno (cosa halagadora siempre que lo haga alguien del sexo opuesto y no sea para bajarte la billetera), comprar medicamentos milagrosos, útiles de oficina, libros y toda una gama de productos de primera “calidá”. Y según qué rutas tomemos hasta vivir alguna que otra emoción al amparo de la velocidad indiscriminada y la gravedad, como las que van del Campo Marte a Vista Hermosa, replicando con exactitud la sensación de subirse a una montaña rusa.

Me acuerdo que antes si se podía diferenciar entre la Camioneta y el Ruletero, siendo estos últimos aquellos microbuses donde había que correrse pues al asiento para dos, donde ya iban tres, le cabían cinco. Y sobre todo se caracterizaban por rutas más cortas y rápidas, pero también por una tarifa más cara. Por lo menos era así cuando yo los empecé a usar ya solo, durante cuarto primaria, un ya lejano 1987, cuando se pagaba 10 centavos por la camioneta, y 15 por el ruletero. Miren que de allí para esta época unas cuantas cosas han pasado. Lo que nunca entendí fue porque eran el objetivo primordial de la quema siempre que había manifestaciones. Si la manifestación era por que le querían subir al pasaje, pues vaya y pase, pero muchas veces las manifestaciones no tenían ninguna relación con el referido servicio y de todas formas eran los primeros en recibir su tambito de gasolina y su fosforo, Los que tenían tiempo cortaban el servicio y a esconderse, poniendo a parir a todo mundo, porque como regresaba después uno a su casa, poniendo un pie delante del otro sucesivamente.

Anécdotas han de haber un montón, me acuerdo de una vez en plena Avenida Reforma, el de la 2 negro venía peleándole el pasaje al de la 14 rojo hasta tal punto que casi se chocan entre ellos enfrente de Bancafé, el de la 14 le atravesó la burra al de la 2 (yo iba en la 2) y se bajaron a partirse la cara, con el respectivo pasaje apoyando a su respectivo piloto, jajajajaja. Se pegaron una vergüiza esos dones de cuidado, y es que no me dejarán mentir, pero quien putas se iba a animar a entrarle a los catos con dos camioneteros de antes, que según recuerdo eran unos pisadones macizos a los que no les calaba ni un batazo, aunque si mas educados que los de ahora, eso hay que reconocerlo. Al final cada uno se subió a su camioneta y siguieron su ruta.

Vivía una chava como a dos o tres cuadras de mi casa, que tenía que tomar la camioneta en la esquina de mi cuadra, porque allí estaba la parada. Estudiaba ella en el Belga. Fue durante los dos años del bachillerato eso, que me tenían a mi, con lo que me cuesta levantarme, esperando la camioneta media hora antes de la hora solo para verla repitiéndome que ese sería el día que le hablaría, pero como siempre he sido mero chiviado, jamás le hablé, jamás supe su nombre y me limité a verla casi todos los días durante aquellos dos años hasta que los dos nos graduamos. Hace unos años la ví en un supermercado con su chiricito en brazos, aunque creo que ya no vive por donde mismo.

Otra vez, y en honor al título del post, salí tarde de la U y me logré encaramar en uno de los últimos ruleteros de la noche, solo con un pie apoyado en un pedazo de grada y una mano en la ventana. El resto en el aire. El cuate se creía Alain Prost creo yo, porque agarró la vuelta del Obelisco con enjundia, tanta que si no me echa una mano otro cuate que iba mejor agarrado, salgo volando hacia la Avenida de las Américas.

Total que no recuerdo en que momento los ruleteros y las camionetas dejaron de diferenciarse. En algún momento le rebajaron el tamaño al ticket, y le subieron el precio al pasaje. Primero de 10 a 15 centavos. Después a 25. Un tiempo después a 40. Después a 1.10, pero la gente lo redondeó a 1 quetzal. No me acuerdo cuando desapareció la 15 y aparecieron un montón de 40s. Mas o menos al mismo tiempo que se esfumó la 7 y aparecieron un morongo de 70s. Y las pintaron de rojo. Y trataron de uniformar a los conductores. Y quemaron algunas. Y desaparecieron rutas. Y les puso competencia el metro bus. Y desapareció el metro bus. Y volvió a aparecer. Y llegó el transmetro. En la parada porfa.

miércoles, octubre 22, 2008

El corazón me hace PUM PUM ! !

Y ustedes sabrán disculpar mis queridos lectores y lectoras lo amarillista y engañoso del título, pero quiero aclarar en primer lugar que no les vengo a contar ningún romance, enamoramiento, calentura o similar, y en segundo lugar tampoco es que esté padeciendo de arritmia cardiaca o algo parecido.

Escribí ese título porque lo que les traigo hoy es precisamente esa canción, la que decía “El corazón me hace pum pum”, creo que de “Walter y su Banda Dimensión” (no pisados, la puritita mecambrea jajaja). Pero lo mejor de todo es que no viene solo la canción, sino que viene acompañada del video que pasaba canal 7 con su ritmo, allá por la segunda mitad de los 80. Mis contemporáneos, y los mas veteranos (¿cómo te va pirata?) entre los asiduos visitantes a este su humilde blog lo recordarán. Miren que yo tenía años de no verlo y se me sigue haciendo tan natural, casi como si supiera la escena que saldrá a continuación.

Y por si fuera poco, también les dejo aquel que decía:

“Dice tu antiguo querer que solo espera volverme a ver, Que un susto me va a meter que hasta mi suerte me hará saber, Pero ay uyuyuy que miedo, ay uy mirá como tiemblo, y si ha de venir lo espero al cabo que soy muy bueno corriendo”...

Por la vida de las putas, una canción legendaria para los que tuvimos la suerte de seguir el Base Ball narrado por el recordado Abdón Rodríguez Zea, que en gloria esté.

Esto me lo encontré no hace mucho vagabundeando por los recovecos de la red, y he de agradecer desde aquí a un usuario de YouTube, quien se identifica como cocaGT, quien se tomó la molestia de conseguir estos siete promocionales de canal siete y subirlos para que todos los recordemos. Yo se que no es ninguna novedad, y a lo mejor ya todos los volvieron a ver, pero no he dejado de reírme y tengo una sensación tan de ahuevo de nostalgia por esos tiempos, cuando todo era mas sencillo, cuando el verdadero talegueo llamado vida aun no comenzaba en serio, y que mejor que recordarlo ahora que estamos en Octubre, mes que como ya he dicho, está entre mis favoritos.

La serie mundial de base ball de 1986 que le ganaron los Mets a los RedSox, el mundial del 86, el gol de Maradona, goles del mundial 82, Estelares del Sábado, Roberto Rey en la OTI, Doña Beija, Leonela, Telefutbol, el tío Memo, el grupo Rana, la maratón del juguete, Porcel, Topo Gigio, las mascotas de los equipos de las grandes ligas, el uniforme de los rojos antes de que pareciera las páginas amarillas, películas de chinos, la Carabina de Ambrosio, No Empujen, aquel de “La palabra canta...”, Chiquilladas, el enano Tuntún bailando cumbia en “el día de los albañiles”, Michael Jordan en el aire, Webster, Arnold de Blanco y Negro, Tin Tan, Los Muppets, Daniela Romo, Dancing Days, animaciones de Break Dance en plasticina, Cachún Cachún Ra Ra, Lucía Méndez, ET, los gremlins, algunas películas viejas como el primer Terminator o Tiburón, Cantinflas, Olmedo, Daniel Boone, Kojak, Enrique y Ana, Mala Noche No, Mike Tyson y un gran pijazo, Doña Florinda dando para sus chicles a Ron Damón, Topacio, Cristal, jajajaja Ron Damón y el Maistro Longaniza viendo Miss Universo, que buena mierda, una toma aérea de cómo eran el Parque Central y el Centenario hace años, Lucerito, Harold Schumacher tocando trompeta con la selección alemana en el 86, un montón de bloopers y un montón aun mas grande de escenas de playa con bikinis ochenteros son entre otras cosas algunas de las que se pueden apreciar en esta serie de videos. Aquí les dejo 3 de ellos y los links a algunos otros. Espero que recuerden algunas cuantas cosas de la televisión de aquellos tiempos, que quitando lo mala que hoy nos pudiera parecer, era lo que había y que por entonces disfrutáramos. Salud.












Aquí el promocional para el mundial de Italia 90.

Otro de fut, aquel que decía: " prenda la tele porque el mundial llegó, porque el mundial llegó.

El de cuando iba a ser Semana Santa, aquel que decía: " a mi me gusta dormir en la mañana, quedarme aqui en la cama hasta que sean las 10"

sábado, julio 07, 2007

Y a vos . . . ¿Cómo te gustan los shucos?

A mí me gustan así:

  • De chorizo y salami.
  • El pan bien tostado.
  • Con el repollo bien cocido y poco.
  • Sin mostaza.
  • Con chile.
  • Acompañados de una Orange Crush o una Uva.

Ese sería el set básico de un buen shuco para mí, aunque claro, me gustan de otras muchas formas.

Vamos a ir por partes. En primer lugar, para nuestros amigos internacionales, un Shuco, es la versión Guatemalteca de un Hot-Dog, y de hecho, no se llaman Shucos. Shuco, es un sinónimo local de Sucio. En el blog de Historias & Opiniones, hacen un estudio muy interesante sobre por qué los shucos se llaman shucos sin llamarse shucos. La idea es más o menos esa.

El Shuco promedio, se prepara calentando y llegando incluso a tostar el pan al carbón, poniéndole un poco de guacamol, una salchicha, un poco de repollo cocido, algo de mayonesa, ketchup, mostaza y según el caso, picante y cebollita picada. Ese es el Shuco original si lo podemos llamar de esa forma, pero a partir de allí han surgido infinidad de versiones como para mencionar de chorizo, de longaniza, de salami, de tocino, de salchicha de pollo, de carne, mixtos y demás.

Son una delicia de comida callejera. En cualquier zona de la ciudad pueden verse las incontables carretillas donde se preparan tan buenos panes. Aunque a huevos, hay lugares clásicos donde comerse un shuco es casi un ritual. Entre los mas conocidos podemos mencionar “Los Shucos del Liceo”, los del Campo Marte, los de Los Arcos en la Av. De las Américas, los de la Avenida Elena, los Alpina que estaban en los Museos pero que creo que ya no están, y bueno, cada uno tiene su gracia en lo particular.

Quiero desde aquí enviar un gran saludo a los Shuqueros, esos abnegados trabajadores que temprano en la mañana van empujando su carreta hacia el puesto que les corresponde, después de comprar los aguacates, el repollo, el limón y todo lo demás. Esperan que pasen los panaderos, los repartidores de embutidos, los del hielo, los camiones de gaseosas dejando unas cuantas cajas, van encendiendo el carbón y se preparan para cuando lleguen los Guatemaltecos a ingerir los sagrados alimentos de ese día, preparando los panes siempre con algún chiste, con alguna palabrota, pero con ganas.

Un gran saludo al que tenía su carreta atrás del Geminis 10 como en 1987, que de allí me llevaba los panes mi papá, nunca supe su nombre pero incluso mi papá lo casó (Las mejores mixtas de chorizo). Otro gran saludo al que se ponía en la esquina de la séptima av. y octava calle de la zona 1, en la esquina del Infantes, y que le comprábamos los panes desde la ventana de la clase (Con ketchup B&B). Otro saludo para el Campeón, del Campo Marte, que no es el mismo que el Champion que conocimos los del Infantes, siempre tenía la cebollita con culantro bien picada para ponerle a los panitos después de los ensayos de marcha, y que ya para el 95 se había mudado a la esquina de atrás de CC Los Próceres (Con una granizada y un poco de chilito, espectaculares para ir a estudiar después de gastar zapatos marchando). Más saludos para el Darío, que tenía su carreta en la Plazuela España y nos alimentó durante el bachillerato, siempre tenía chirmolito de tomate para los clientes VIP (Los mejores Shucos de carne asada del mundo). Mas saludos al Chepe, con su carreta en la séptima avenida y séptima calle de la zona 9, y donde comía por lo general durante mi primer año trabajando y muchas veces desayuné con un par de panes preparados por aquel (Siempre me guardaba mi Salvavidas Uva). Un lugar muy especial en los saludos para el legendario Aurelio López, El Chino, que en realidad era El Chivo, pero alguien oyó mal y le empezaron a decir Chino, con su carreta en la 6 calle de la zona 9, gran cuate y que más de una vez me invitó a almorzar. Se fue a los Estados Unidos pero me contaron que ya regresó (Los shucos mas amistosos de Guate. Una vez hicimos una apuesta, si el Caballo y yo nos comíamos 5 panes con todo cada uno, comíamos gratis, pero si nos faltaba uno, pagábamos el doble. Le ganamos al chino y honradamente cumplió su apuesta). Más saludos para el otro Chino, el de la esquina de la 11 calle y 5 avenida zona 10, con su ayudante y cobradora La Tonita (Los shucos mejor tostados que he probado). También saludos, como no, para el señorón de la caseta de Los Arcos, con sus Panes Jumbo, con dos chorizos, dos longanizas, dos salchichas, tocino y queso kraft, infaltables antes de toda jornada alcohólica en Dannys Marisco Rock (La hartada de shucos mas brutal de la historia, Salud Lev!!!). Al final pero no de último, saludos al otro Chino, un chino mas, el del Liceo, que ya ha amenizado un par de fiestas del Ruletero trasladando su carreta hasta el estacionamiento del susodicho. (Los mejores panes de chorizo y salami, indudablemente)

Y bueno, me imagino que olvidaré a muchos, pero es imposible con el tiempo y la distancia. Gracias a SCD que por su post de la Gallo me recordó los shucos.

Ah, y antes de que se me olvide, aquí en Venezuela, en algunas partes se les llama Asquerositos a los Hot-Dogs, así que no es solo nuestro el llamarlos sucios, jajaja.

Ahora les toca a ustedes. ¿Cómo les gustan los Shucos? Y aprovechen a mandarle un saludo a los shuqueros memorables que recuerden.

Las fotos las copió el SCD de Guate360, y yo se las copié a aquel.

lunes, mayo 14, 2007

Leyendas, Aparecidos, Costumbres y Supersticiones de la Tradición Oral de Guatemala. (Tercera Parte y FINAL)

A partir de estas leyendas mencionadas anteriormente se han generado distintas versiones, con los matices propios de la región que las narra. Hay detalles que cambian de un sitio a otro. Hay muchas historias distintas que relatan el mismo evento.

Por ejemplo la historia del trabajador de una funeraria que tenía que llevar el cuerpo al pueblo donde lo iban a velar, le agarró la noche en el camino, en una carretera solitaria y para terminar de complicarlo, el carro pinchó llanta. Mientras estaba cambiándola en aquella oscura soledad venía caminando por la orilla del camino un señor muy amable que se detuvo a ayudarle, hablaron un buen rato mientras cambiaban la llanta y que siguió su andar por la carretera una vez estuvo listo el vehículo. El trabajador muy agradecido con la ayuda del samaritano, se despidió y un par de horas después llegó a su destino, donde los deudos recibieron los restos del familiar e invitaron al trabajador de la funeraria a que tomara un café. Antes de irse, el pobre trabajador se acercó al féretro abierto, en parte por curiosidad y en parte por costumbre y cual no sería su sorpresa cuando al ver que la persona que le ayudó en la soledad de la carretera era el mismísimo difunto. Dicen que el pobre tipo terminó perdiendo la razón.

Esa historia podría emparejarse con la del taxista en Jueves Santo. De todos es sabida la tradición de visitar Siete Sagrarios el Jueves Santo. Mucha gente aun lo hace, sobre todo por la noche. Este señor, dirigiéndose a su casa después de un día de duro trabajo, ve a una joven que le hace señas para que se detenga. La joven, muy bonita según dicen, le pide que la lleve a visitar los Sagrarios, y le indica las siete Iglesias a las que quiere que la lleve. Al finalizar el recorrido la señorita se disculpa porque no encuentra el dinero para pagar. Eran otros tiempos y el taxista le cree. Ella le da la dirección de su casa y que pase a la mañana siguiente a primera hora que allí le pagará, pero que ahora la deje allí mismo porque tiene que visitar a unos familiares. El taxista no se da cuenta de que está en la esquina del Cementerio General. A la mañana siguiente va a la dirección indicada, una señora mayor le abre y le dice que se equivoca, pues ella no tiene ninguna hija. El pobre hombre aquel ve un retrato de la joven y le dice que se trata de ella. La señora indignada ante la broma le dice al taxista que respete a los muertos, que ella era su hija, fallecida siete años antes en una Semana Santa como aquella.

Les pasó lo mismo a unos albañiles en el Cementerio General, preparando un nicho para un entierro. Un señor pasaba y se quedó a verlos trabajar. Hablaron con él, hasta se tomaron un trago porque ya era cerca del medio día y el cuerpo pedía un buen cerotazo de indita. El señor se despidió y ellos terminaron sus preparativos a la espera del cortejo fúnebre. Cual no sería su sorpresa al ver que el difunto era su compañero de tragos. Dicen que nunca volvieron a probar el alcohol.

En la doce calle y avenida Reforma de la zona 10, queda el monumento a Don Lorenzo Batres Montúfar, un grande de las letras guatemaltecas. Dicen las malas lenguas que de vez en cuando Don Lencho como le conocían, baja de su silla en el monumento y se sube a los carros de descuidados ciudadanos que circulan por esa avenida a altas horas de la madrugada. Muchos aseguran haber visto por el espejo retrovisor a un señor sentado en el asiento trasero. Al reaccionar ya no estaba. Muchos han terminado en choque al perder el control por el susto.

Cuentan que en el pueblo de mis abuelos, en algún lugar de Zacapa, no hace mucho estaba un señor descansando cerca de la media noche en su hamaca. Vio a una mujer pasar por el corredor de la casa y molesto, pues creía que era su hija la que estaba levantada la siguió hasta el patio de atrás. Ante su sorpresa, salió de la casa y agarró el camino del río. El la siguió y de pronto reaccionó que aquello era algo malo. Echó mano de la pistola y accionó el gatillo repetidas veces sin sentir el inconfundible estallido de un disparo. Soltó una maldición y se encaminó de regreso. Hasta que estaba ya en el patio de su casa le funcionó el arma, soltando un par de talegazos al aire. Aunque es conciente que se salvó de la perdición, no sabe aun qué fue lo que lo hizo reaccionar.

Muchos habremos oído cuentos similares, duendes que molestan a los animales de corral, que trenzan la crin de los caballos, que lanzan piedras contra las casas, almas furiosas que golpean a los vivos y cosas por el estilo. En la casa vieja de mis abuelos, que aun existe, decían que si allí dormía alguien que los espantos no quisieran que durmiera, el fulano en efecto no iba a poder dormir, y si por alguna casualidad lograba dormirse, despertaba a orillas del riachuelo sin saber donde estaba ni como había llegado. Por suerte la primera vez que dormí en la casa vieja aun no había oído esa historia y la segunda vez, que para agravar la situación, dormí en la hamaca afuera en el corredor, estaba lo suficientemente bolo como para que ni una pelea de chuchos que me pasara por encima me hubiera despertado, claro, y sin contar que me acosté a las 5 de la mañana y faltaban como 20 minutos para que se pusiera claro. Pero bueno, nunca he subestimado todas estas leyendas, joyas auténticas de la narrativa de los pueblos.

Esto es solo una muestra de las historias que, por qué no decirlo, asustaron nuestras noches de infancia y todavía lo siguen haciendo porque entre paja y paja a mí me siguen dando miedo. Nuestra riqueza en leyendas y tradiciones es tan grande que no hay forma de cubrirlas con unos cuantos posts. Habría que dedicarle un blog exclusivo y disponer de material didáctico a tal fin, además de alguien que se especialice en el tema. Estos relatos se los he contado con mis propias palabras, según los recuerdo de haberlos leído en obras como “Leyendas de Guatemala”, “La calle donde tú vives” y sobre todo de haberlos escuchado en aquellas inolvidables charlas con los abuelos. Y así sin mucho esfuerzo recuerdo de momento otras muchas historias pero quedarán para otra ocasión, como los hechizos de la luna, el espanto entierro, los penitentes de la candelaria, las casas embrujadas de la Antigua Guatemala, y un sin fin de leyendas según la zona del país donde las escuchemos. Pero que huevos muchá, mejor aquí lo dejamos porque por la vida de las putas me acaba de dar un calambrazo por toda la espina dorsal y mejor machete estate en tu vaina dirían hace años.

miércoles, mayo 09, 2007

Leyendas, Aparecidos, Costumbres y Supersticiones de la Tradición Oral de Guatemala. (Segunda Parte)

Bueno, continúa esta serie adentrándonos un poco en las leyendas de aparecidos, o “cuentos de miedo” más conocidos y populares.

La Llorona:

Probablemente la leyenda más popular sea la de la Llorona. Una leyenda que se presenta en varios países, en algunos con otro nombre pero casi siempre las mismas características. Una mujer licenciosa que dio muerte a sus hijos ahogándolos en el río y que vaga por la eternidad buscándolos. Aquí en Venezuela es conocida como La Zayona. Decían los abuelos que si uno la escuchaba lejos era porque estaba cerca, y viceversa. Una de mis tías y mi abuela aseguraban haberla escuchado muchos años antes, cuando el Boulevard Los Próceres no era mas que un calle cualquiera. Contaba una señora conocida de mi familia, que una vez allá por Santa Rosa estaba lavando platos tarde por la noche, cuando oyó los gritos de la llorona. Se preguntó con el pensamiento que cómo sería verla. Unos instantes después, escuchó unos golpecitos en la ventana que le quedaba a las espaldas de donde estaba. Recuerda que todo se le nubló y despertó rodeada de sus hijos. Sabe que si hubiera volteado a ver la ventana la llorona le hubiera ganado el alma. Por eso dicen que no hay que llamar a los espantos ni con el pensamiento. Por mi parte que bueno que nunca la escuché y espero que eso siga así, porque si la hubiera escuchado me hubiera pasado como en Terminator que se ve como se va congelando desde la punta de los pies, solo que yo no me hubiera congelado, sino como dijo el legendario Zacapa, me hubiera ido convirtiendo en popó desde la punta de los pies hasta la cabeza, y hubieran encontrado mi forma pero en popó, jajajaja.

El Sombrerón.

Siguiendo con tan famosas leyendas, imposible no mencionar al Sombrerón, enamorado y alma en pena que va por allí con su recua de mulas y su carretón, vestido de negro, con botines de charol y tocado con su sombrero de dimensiones exageradas, todo del mas impecable color negro, con algunos apliques de plata, como las espuelas. Canta con mucho sentimiento en las noches oscuras a las patojas guapas, de grandes ojos y pelo largo. Son canciones que solo la patoja en cuestión puede entender y si le pone atención o se enamora de su anónimo cantante se convierte en víctima de la serenata del Sombrerón, empieza a amanecer con el cabello trenzado de forma tan apretada que es imposible deshacer las trenzas, enferma poco a poco y se agrava hasta que muere, y la noche que la velan dicen que se escuchan los lamentos del sombrerón expresando su dolor por el amor perdido.

Yo creo que me voy a poner a maltratar otra vez muchá porque me siguen dando “callos-fríos” diría el Chavo.

El Cadejo:

Y no podemos olvidar el Cadejo, un perro grande, negro, con cascos de cabra en lugar de patas, con los ojos encendidos en el fuego del infierno y que va por allí cuidando a los borrachines consuetudinarios. Dicen que si el borrachín logra mantenerse en pie va a llegar a su casa sano y salvo, siempre seguido a media cuadra por aquel chuchón negro que velará porque ningún peligro terrenal aceche a su protegido, pero si cae al suelo, el perro se le acercará, le dará lengüetazos en la boca y eso asegurará la perdición del cristiano, que nunca se recuperará de su adicción al alcohol, misma que lo llevará a la tumba. Se dice también que existe el Cadejo blanco, pero esa historia no la conozco.

La Siguanaba:

Pero para los enamoradizos también hay, por eso hay que andarse con cuidado. Cuentan que aparecía la Siguanaba allá por la Guatemala de antes, como una mujer bellísima que se bañaba por las noches en los tanques y piletas públicos en un camisón transparente, mostrando sus encantos, pero siempre de espaldas. Un incauto bohemio caía en sus redes, siguiéndola sin darse cuenta, sin poder evitarlo y a la vez sin poderla alcanzar por mas que corriera, alejándose cada vez más de la ciudad hasta un barranco, donde al final ella se volvía, le mostraba una monstruosa cara de caballo y el pobre diablo enamorado de turno iba a dar con todos sus huesos al fondo del barranco, donde invariablemente encontraban el cuerpo con señales de arañazos y con la expresión de locura aun presente en sus ojos inertes. Lo más aterrador de estas historias es que el espanto en cuestión se termina ganando el alma de la víctima, condenándola al tormento eterno.

La Tatuana:

Esta era una mujer igualmente licenciosa, mal vista por las damas de la sociedad de los inicios de la Guatemala que hoy en día conocemos. Aparte de ser objeto de críticas y comentarios malsanos por ser tan “liberal”, era esta una mujer acusada de brujería y hechicería, pero sobre todo, la acusación mas grave que pesaba sobre su cabeza era la de ser concubina del demonio. Después de un par de fenómenos prácticamente inexplicables en los que la susodicha se vio envuelta, la lograron apresar, encerrándola en las bartolinas de la Capitanía a la espera de su sentencia y más que probable ejecución. En su última noche solo pidió que le llevaran algo a su celda. Los custodios, sorprendidos por lo inofensivo del pedido, no creyeron hacer mal al satisfacer el requerimiento. Lo que aquella mujer había pedido era un pedazo de carbón. Unas horas antes del alba, cuando se preparaban las autoridades para apersonarse en la celda de la mujer, escucharon unas risas diabólicas y desgarradoras. Presas del más profundo terror, corrieron apoyándose unos a otros hasta la celda, donde lo único que encontraron fue una tufarada insoportable a azufre, la fragancia del diablo. La Tatuana, una vez consumado su pacto con el maligno, utilizó el inofensivo carbón para dibujar en la pared un barquito, en el cual escapo hacia el mas allá, a una eternidad de tormento por haber empeñado su alma.


La procesión de las ánimas en pena.

Dicen las señoras de antes, esas señoras que aun saben rezar el rosario de verdad, pues aprendieron al lado de sus madres, de sus abuelas, de sus bisabuelas y así hasta llegar a los años de la colonia, que algunas veces por las calles del centro de la ciudad, por La Candelaria, por la Recolección, por el Cerrito del Carmen, por Santo Domingo, por San Francisco, por la Avenida Elena, se escucha el rezo penitente en susurros de la Procesión de las Ánimas en pena. Son estas almas que vagan por la eternidad a la espera de alcanzar su destino final. En esas calles oscuras y solitarias del centro, en Viernes Santo sobre todo, dicen que se pueden escuchar pasar a estas almas en pena. Una señora que no creía en esas cosas y curiosa por saber qué era en realidad lo que escuchaba pasar, los esperó un día en la puerta de su casa, pasada la media noche. Por la esquina del poniente cruzaron, todos con su traje oscuro de penitente, como los cucuruchos pero de color negro. Iban rezando en un idioma ininteligible. Uno de los últimos se acercó a la señora y le pidió que le guardara dos Cirios Pascuales, los que pasaría buscando la noche siguiente. La señora los recibió, los dejó en su sala y se fue a dormir. A la mañana siguiente casi se va de espalda al que ya no eran cirios, sino un par de fémures humanos. Desesperada ante el riesgo de perder su alma, corrió a la Iglesia, donde el párroco le dijo que debía reunir todo el valor que pudiera y esperar de nuevo la procesión esa noche. Si no lo hacía y no entregaba de vuelta los huesos, se convertiría en una mas de las almas en pena que allí iban. La señora esperó y a la hora convenida se le acercó el que se los había dado y como llego, igual se fue. Entre rezos inaudibles.

Continuará... (En unos días la última parte)

lunes, mayo 07, 2007

Leyendas, Aparecidos, Costumbres y Supersticiones de la Tradición Oral de Guatemala. (Primera Parte)

Es innegable la riqueza de nuestra tradición oral guatemalteca. Hace unos días leyendo un post de mi amiga Alecksya sobre el Chiquirin, un animalito cuyo ruido suena así “chiquiriiiiin, chiquiriiiin”, estuve recordando algunas de las tradiciones, leyendas y supersticiones típicas de nuestra tierra y que con el paso de los años se han comunicado de una generación a otra, aunque en apariencia el mundo moderno y sofisticado de hoy no les deja mucho lugar. Esa es otra historia.

¿Alguien recuerda a Los Azacuanes? Los azacuanes son unas aves que pasan una vez al año, anunciado el final de las lluvias. Recuerdo que siempre mi abuela decía… “Ya pasaron los Azacuanes llevándose el agua”, aunque yo nunca los vi en realidad. Sería interesante si alguien lo sabe que nos cuente la especie concreta y bajo que pautas migratorias pasan por nuestro país hacia el fin de la época lluviosa.

Y estaba pensando en “Las Cabañuelas”. Como “Las cabañuelas” se conoce a los primeros 12 días del año, en los cuales se definirá la condición climática de los meses venideros, así el 1 de Enero representa a Enero, el 2 a Febrero, el 3 a marzo y sucesivamente. Cuando yo era niño siempre me lo comentaba mi abuelo, pero para ser sincero para el 4 ya había perdido la cuenta y no recuerdo si el 6 y 7 de Enero hacía calor representando a Junio y Julio, o no, jajaja.

Y ¿qué me dicen de la “Maldición de los compadres”?. Dice la leyenda que si entre compadres se acuestan se van a volver piedra. Según contaban mis abuelos, hace muchos años durante una peregrinación a Esquipulas (Cuando era una peregrinación de días a pie) iban varias familias y el compadre se discutió a la comadre en el montecito, después todos buscándolos y en el lugar de los hechos solo encontraron un gran tetunte con la forma de una pareja en pleno canchis-canchis. Dicen que por el camino viejo de Esquipulas todavía está el tenamaste y es conocido como “La piedra de los compadres”.

De las mismas peregrinaciones contaban que una vez pasó un grupo de peregrinos por uno de los lugares acostumbrados para descansar y escuchaban el llanto de un niño pequeño. Lo buscaron y lo buscaron pero lo único que encontraron fue un bulto de tortillas en el suelo. Era el Maiz el que lloraba. En mi casa jamás se tiró una tortilla mientras viviera mi abuela. Ahora no podría asegurarlo.

Allá por Zacapa siempre me dijeron que si me metía al río en Viernes Santo me iba a convertir en pescado, pero eso si lo probé y no pasó. También me dijeron que si iba al monte que tratara de no descansar recostado sobre un árbol de Amate, pues de allí salían los duendes y cosas que pululaban por el campo en las noches. Lo jodido es que con mis conocimientos de botánica ni siquiera puedo reconocer un Amate, jajaja. Allí mismo en Zacapa dicen que cuando la cosa es sobrenatural, que cuando alguien se enfrenta a un espíritu o un espanto las armas de fuego no funcionan. Uno le da y le da y el cuete no rempuja su cargamento de plomo. Varios conocidos me han dicho que es cierto.

Mis abuelas también me contaban que el 1 de noviembre salen las almas de los difuntos a pasear. Los dejan ir a visitar a sus familiares, sus casas, sus amigos o a quien quieran por espacio de 24 horas. Salen a las 12 de la noche y tiene que estar de vuelta a las 12 de la noche siguiente. Siempre en mi casa para ese día se dejaba la foto de nuestros difuntos en el Altar, una veladora encendida y un vaso con agua, pues la abuela decía que llegaban con sed. También cuentan que muchas veces las almas se presentan ese día en forma de palomillas blancas, y que por eso no hay que matar a este insecto.

Hablando de insectos, las mariposas esas nocturnas que son horrendas las condenadas, ¿saben cuales digo? Esas mariposas grandes que son color café oscuro y negro, que en las alas tienen unas manchas blancas que parecen ojos. Pues cuentan por allí que si una de esas se entra a la casa y se posa en alguno de los dinteles por el lado interior del mismo, significa que alguien va a morir. No por fuerza alguien de la casa, puede ser alguien allegado, algún conocido.

Ahora bien, en las noches capitalinas, ¿Quién de ustedes no ha despertado alguna vez en plena madrugada oyendo los desgarradores quejidos de los infelices gatos? Decían los abuelos que cuando los gatos lloraban así era porque andaban jugando con el diablo. Yo por si las dudas, gato visto gato apedreado. Solo a mi abuela y a uno de mis tíos les gustan los gatos en la familia. El resto somos perreros.

Pero los perros también tienen su cosa de espanto (la Filistea dice que todos los perros están enchamucados). ¿Han oído a todos los perros de su barrio aullar alguna vez? Lo que mas asusta es cuando se oyen a lo lejos los aullidos, se van acercando, aúllan los de tu cuadra, los de tu casa, los de la otra cuadra, los de la de mas allá y así se van alejando los aullidos sin ningún otro ruido que los perturbe. Decía mi abuela que cuando eso pasaba podía ser por dos posibles causas. 1. Que alguien moría y el alma iba en camino a su destino, y los perros la veían pasar. 2. Iba pasando la llorona en su eterna búsqueda de sus hijos ahogados. Y ¿han visto cuando los perros se quedan viendo fijamente hacia un punto donde no “hay” nadie y reaccionan como si estuvieran viendo a alguien? También es de pensarlo.

La otra tradición oral que envuelve a los perros es la de sus cheles (las legañas, para el público internacional). Dicen que si uno le quita un “chele” al perro y se lo acerca al ojo, queda con la habilidad de los perros de ver a los espantos y ánimas. Pero que nunca mas se puede quitar, o sea que vaya a donde vaya siempre verá a los espantos del lugar. Eso nunca lo probé mitad por miedo y mitad por los aspectos insalubres del asunto.

Puta muchá, a medio post voy y ya tengo como escalofríos, jajaja. Se me acaba de erizar hasta el último de los pelitos de mi cuerpo, jajaja.

Eso me recuerda que el primer consejo que daban los abuelos para esas situaciones que involucraban presencias “no terrenales” incluía maltratar más que ayudante de ruletero. Si uno escuchaba a la llorona por ejemplo o sentía algo raro o escuchaba ruidos o lo espantaban de cualquier forma, la terapia de choque era insultarlos. Soltar una descarga abrumadora de patanadas, palabrotas y vulgaridades. Porque eso los asustaba. Una vez insultados sí ya había que ponerse a rezar pero mas que para ahuyentarlos para el alivio de sus penas. Me acabo de volver a erizar por la vida de las putas, así que sí anda alguien que no es de esta vida por aquí cerca que se vaya mucho a la mierda por la gran chingada… (Funcionó muchá, se me bajaron los pelitos pero todavía siento un “nido” en la garganta), jajaja.

Las luces de los difuntos y los tesoros enterrados son otra leyenda importante en Guatemala. Dicen que la luz marca el sitio de las riquezas del difunto, y que una vez desenterradas hay que mandarle a decir Misas por el descanso de su alma. Mi tía Juanita, que Dios la tenga en su gloria, contaba que de joven se le “apareció” alguien y le decía que fuera al patio de atrás, que le iba a indicar donde estaba el tesoro. Dos veces lo escuchó y las dos veces cerró los ojos con todas sus fuerzas y rezó como si le fuera la vida en ello. Al final se volvía a quedar dormida. Después de la segunda vez se lo contó a todos y un par de veces fue mi papá, que también Dios lo tenga en su santa gloria, que se levantaba en la madrugada a asustarla, hasta que un día con otro de mis tíos hicieron que se desmayara del susto que le metieron y mi abuela les cayó a escobazos cuando los descubrió, jajajaja. Pero bueno, a saber que hubiera pasado si la Tita hubiera encontrado el tesoro. Y dicen que por mi casa había una hacienda de esas de antes. Mi vecino tuvo guardaespaldas mucho tiempo y algunos hacían guardia en la terraza de su casa, justo al frente de la mía, y más de una vez aseguraron ver a un tipo vestido completamente de negro “caminar” sobre los techos de las casas de mi cuadra.

Continuará (en 3 o 4 días)

lunes, marzo 19, 2007

Un poco de pasado.

Anoche estaba vagabundeando por el Internet y viendo un par de galerías de fotos de Guatemala me puse a pensar en todo lo que ha cambiado físicamente nuestro país y en concreto la capital. Si a mí me llama la atención el cambio, en los años que llevo de vida, imaginemos cómo lo notaran los abuelitos, que han presenciado la evolución de la ciudad tanto para bien como para mal.

Pero bueno, se me ocurre tratar de hacer esto un poco más participativo, así que por qué no hacemos lo siguiente: Voy a poner un puñado de lugares actuales y ustedes me dirán lo que recuerden que se encontraba allí antes, en los 90s, en los 80s, en los 70s o dependiendo de sus edades más atrás incluso. Y luego pondré algunos lugares que ya no existen y ustedes me dirán donde quedaban, o qué hay ahora en su sitio.

Es impresionante como le hace trampas a uno la memoria, porque después de años habituados a ver tal o cual sitio, al poco tiempo de que este ha desaparecido y cambiado por otro, es verdaderamente difícil recordar lo que allí se encontraba.

De los sitios que voy a mencionar por lo menos de los 80s para acá si me acuerdo aunque hay algunos de los que no estoy seguro.

¿QUÉ HABÍA ANTES DONDE AHORA ESTÁ:

  1. Plaza Cemaco.
  2. Gourmet Center y Centro Comercial Prisa Próceres.
  3. Centro Comercial La Pradera, Meikos, Macdonalds y el Banco Industrial.
  4. Super 24 y Friends de la Avenida de Las Américas.
  5. Centro Comercial Peri-Roosevelt
  6. Hiper Paiz Las Majadas.
  7. Pricesmart Próceres.
  8. Paso a desnivel de Tecún Umán.

¿QUÉ HAY AHORA DONDE ANTES ESTABA:

  1. Pista de patinaje Skyland.
  2. Bronco Saloon.
  3. Restaurantes Los Gauchitos.
  4. Grizzlies Pizza (cualquiera).
  5. Canchas de papi-fútbol NouCamp.
  6. Gasolinera Chevron (cualquiera).
  7. Restaurante Wimpys (cualquiera).
  8. Rax.

viernes, octubre 20, 2006

Quiero una torreja de Santo Domingo!!!

Muchá, no se imaginan el antojo que tengo de comerme una torreja de la feria en las afueras del templo de Santo Domingo. La verdad es que en mi casa no era Octubre si no íbamos de visita a Santo Domingo, a presentar nuestros respetos y decir nuestras plegarias a la Virgen del Rosario.

Ahora que lo pienso, Octubre era un mes de muchas tradiciones cuando yo era niño. Digo era, pues con los años y las ocupaciones hay muchas actividades que se van dejando de lado, y con el tiempo como que ya no existieran.

Con la familia, la principal y mas obligatoria de todas era la visita a Santo Domingo, un domingo de Octubre o dadas las circunstancias, el día 20 aprovechando el feriado por un aniversario mas de la Revolución del 44, que le regaló a Guatemala su primavera democrática de 10 años, hasta que los mismos de siempre metieron las manos, pero eso es parte de otra historia.

Como les iba diciendo, íbamos a Santo Domingo, mi viejo compraba algunas veladoras y después de hacer la tremenda cola para pasar rezando a la Virgen, las encendíamos, volvíamos a rezar y salíamos del templo. Para uno de niño aquí era donde empezaba la diversión, porque era cuando paseábamos por la feria, nos comíamos algo, yo, por lo general y como podrán deducir del título, una súper torreja y los grandes alguna su porción de garnachas, tostadas, tacos o algo por el estilo, sin faltar la exquisitez del atol de elote. Ya saliendo se hacía la compra de los dulces, incluyendo las majestuosas jaleas de guayaba y de membrillo.

Conforme avanzaba el mes, y cómo ya estábamos de vacaciones del colegio, la calle de la cuadra se transformaba en estadio de baseball, siguiendo el desarrollo del play off y de la Serie Mundial, sintiendo ese airecito frío de octubre. Horas jugando en la calle hasta que las pelotas no se vieran.

Hacia mediados de mes, la respectiva Clausura del ciclo escolar, con la temida entrega de notas; yo debo confesar que nunca tuve problemas de clases retrasadas pero miraba que los cuates si pasaban el mal rato esperando que los reventaran por el par de retrancas de cada año, y que de paso les dijeran cuando empezaba el curso de vacaciones para recuperarlas.

Después a esperar que iniciara, según el legendario Macord, "el máximo evento deportivo del año, la vuelta ciclística a Guatemala". Con los abuelos oíamos las etapas en directo por la radio, y en la noche veíamos el resumen con mi papá en televisión. Verlos llegar a Zacapa, a Esquipulas, a Mazatenango, pero sobre todo la última etapa, ya el 1 de Noviembre, que solía salir de Sololá rumbo a la capital. Varios años terminaron en el Estadio Nacional, y nosotros los esperábamos en el obelisco, donde veíamos pasar al "pelotón multicolor devorando la cinta asfáltica".

Otra tradición para la última semana de octubre era el mantenimiento del mausoleo de la familia, que por aquel entonces solo tenía a la bisabuela y a dos tíos abuelos, muertos mucho antes de que yo naciera. Pero era alegre, ir a raspar y pintar dos o tres tardes con mis tíos y de paso mientras en realidad ellos trabajaban, yo aprovechaba para volar algún barrilete comprado en la tienda de la esquina.

Y bueno, no podía faltar la menos guatemalteca de las tradiciones, la noche de brujas y la pedida de dulces, donde en lugar del respectivo "trick or treat halloween", gritábamos a todo pulmón “trico-trico jalogüín”.Yo me acuerdo que una vez me vistieron del Zorro, y una doña que estaba mera buena me preguntó si le daba un beso, claro, yo tenía como 7 años, ahora que me preguntara pero que estuviera como en aquel entonces. La mara. Yo siempre quería que me dieran Guayabitas o Quiebra-dientes, que eran mis favoritos.

Así se acababa octubre, y daba paso a Noviembre, con sus cielos altos y despejados, cielos de un azul profundo. Así llegaba Noviembre, con el cumpleaños de mi viejo y con el mío. Gran parte del año.

Ahora que el tiempo ha pasado y que la distancia me ha impedido continuar con estas tradiciones, me pregunto como serán los meses de octubre en Guatemala. Ahora que nos falta gente, que se han ido muchos, que hay nostalgia en muchos días de este mes, me pregunto ¿Siguen siendo igual de bonitos que hace 20 años? ¿O con los años pierden sus encantos?

jueves, octubre 05, 2006

Primer compendio chapín de anatomía.

Vamos a repasar los nombres o expresiones que en buen guatemalteco se le asignan a ciertas partes del cuerpo, con la humilde intención de estandarizar su uso a nivel mundial porque el resto de la gente no los conoce y se presta a confusiones.

Hay que tomar en cuenta que las palabras que nosotros, los guatemaltecos, utilizamos para nombrar partes del cuerpo, en su uso internacional algunas representan animales, partes de animales, alimentos, frutas, comercios o simplemente ni siquiera existen.

Así que sin más, aquí les dejo lo que se me ha ido ocurriendo.

CABEZA (La morra, el coco, la shola, la sheca, la ñola)
Me duele la morra. (Tengo jaqueca.)
Me estalla el coco. (Migraña)
El Zidane le dio con la shola al italiano (Todos saben que fue un cabezazo)
Ese es bien sheca (Alguien muy inteligente)

CARA (La ficha)
Te rompo la ficha (Te parto la cara)
Una ficha es una moneda.

BOCA (La trompa, la geta, el hocico, el pocillo)
Dame un beso en la trompita (Somos muy dados a los diminutivos)
¿Estás trompudo? (Enojado, deriva de la gesticulación labial al expresar enojo.)
Este se rompió la geta (Cayó de trompa)
A está le hierve el pocillo (Un pocillo es una taza de peltre, se dice de alguien que habla sin parar)

MANOS (Las garras, las pezuñas)
No metas tus garras en mi maquina (Si tocas mi computadora, te rompo la geta)

ESTOMAGO (La panza, la timba)
Estoy malo de la panza (Fijo diarrea)
Te creció la timba (Dejá de comer tanto)

PIES (Las tishas, los cushines)
Me duelen las tishas (hay que comprar mejores zapatos)
Le rugen los cushines (le apestan las tishas)

PECHOS (Las chiches)
¡Que chichotas! (Glándulas mamarias con un gran nivel de desarrollo.)

PENE (La paloma, el pipi, el pajarito y muchos diminutivos más)
Comentarios innecesarios.

VAGINA (La cuca, el pan y al igual que el anterior, muchos diminutivos)
Comentarios innecesarios.

CULO (El cutete, la cola, el cubilete, la retaguardia)
Y no me pongan mala cara porque se llama culo, lo demás son eufemismos.

Se cayó de cutete (se pegó un sentón.)
Te voy a dar un cinchazo en la cola (Un azote en el culo. Esta forma en particular causa confusión porque aquí en Venezuela para pedir jalón se pide la cola y un día una chica muy guapa me preguntó ¿Me da la cola?, a lo que tuve que responder que no, que mas bien al revés, pero luego de unos segundos tensos, se aclaró la cosa.)
¡Que buen cubilete! (Bonita parte, con la curvatura y dureza precisas, aunque también se podría referir la expresión a un pan dulce o postre que responde al mismo nombre.)
Le dio una patada en la retaguardia (no sé por qué no le decimos vanguardia a lo de adelante.)

Y si se me olvidó algo espero que ustedes me lo recuerden.

lunes, octubre 02, 2006

Aquellas inocentes expresiones.

Se acuerdan muchá cuando éramos chirices que siempre andábamos con miedo de que se nos fuera a salir una palabrota cerca de algún adulto, en mi caso particular sobre todo si ese adulto era alguna de mis adoradas abuelas que en gloria estén, porque ya me habían amenazado con que si me oían decir alguna grosería me iban a quemar la boca con un tizón, cosa que nunca pasó pero aun hoy en día me dan como escalofríos tratando de imaginar lo que se sentiría que le rempujen un tizón en la trompa a uno, y mas a esa tierna edad.

La cosa es que por ese miedo o porque simplemente no nos habíamos aprendido las patanadotas que hoy en día muchos hemos vuelto de uso común, siempre estábamos pilas a ver que se nos ocurría o que oíamos de los grandes que nos sirviera para sustituirlas. Muchas expresiones que usábamos por aquel entonces no eran de nuestra creación, eran joyas de la tradición oral guatemalteca.

Por ejemplo, me acuerdo yo que cuando alguien se quería pasar de vivo o de abusador se utilizaba alguna de estas expresiones: “Ve que di´a sombrero” o “Este es más fuerte que la limonada”. O cuando se referían a alguien quisquilloso, mañoso, o lleno de charadas se decía: “esta parece fresquito de chan”, cosa que no entendí hasta que vi un vaso de fresco de chan y mi abuelo me dijo en tono cómplice “viste, está lleno de mierditas”. Claro, Don Vicente, que en gloria esté, me decía esas cosas escondido de Doña Bernarda porque si ella lo oía enseñarme ese tipo de “mierditas”, le iba a sonar al viejito, jajaja. Una frase equivalente era “este parece sombrerito de Esquipulas”, por la misma explicación.

Cuando nos querían enseñar con ejemplo ajeno, sobre todo si eran errores cometidos por otro en situaciones similares a la nuestra, los viejitos decían: “Ve, eso es Pan para tu Matate”. Hoy diríamos algo mas o menos así: “No hagas la misma mulada, cerote”, o alguna variación por el estilo.

Si jugando pateábamos muy duro la pelota, le dábamos un “gran mameyaso”, “un chintazo” o “la pateábamos jashto” pero nunca le dábamos un “gran pijazo”. Si había una pelea, nos dábamos “cuentazos” o “trompadas”, pero nunca “vergazos”. Si algo nos gustaba era “chilero”, “tuanis”, “calidá” o “atinado”, pero nunca era “de ahuevo” o “la mera verga”.

Si teníamos que mandar a comer algo a alguien particularmente inoportuno o molesto que nos estaba “fregando” pero nunca “chingando”, le decíamos “comé chucho”, o “comé lodo”, pero nunca lo mandábamos a comer miércoles, eufemismo de ya saben ustedes qué, y que también utilizábamos muy seguido. Y en cuanto a la peor palabra que se nos podía ocurrir según los mayores, la horrorosa palabra con P, que algunas veces decíamos como “pe-u-te-a”, siempre teníamos las opciones de “Púchis!!!”, o la más enfática “A la gran púchicas!!!”.

Pero bueno, como todo se pierde, desde los calcetines hasta la virginidad pasando por el pisto y la dignidad, supongo que la inocencia a la hora de hablar se perdió en los anales del tiempo, y eso de anales no es vulgaridad muchá. Me gustaría saber como hablan los ishtíos de hoy en día.

¿Alguna expresión en particular que recuerden mis estimados lectores?

lunes, junio 19, 2006

Quiero ir a comer al mercado central muchá!!!

A la gran puta muchá, hoy si estoy mero chapín con los antojos de la comida. Es que todo empezó anoche que estaba soñando que entraba al estacionamiento del mercado central para ir a “comerciales” al comedor de doña mela y como hoy mi esplendoroso desayuno estuvo formado por un exquisito plato de confleis (va, antes de que hablen babosadas, corn flakes pues, jajaja), para serles sincero ando con hambre desde hace rato, y la mente que es ingrata para eso, no ha dejado de pasarme imágenes subliminales de las delicias guatemaltecas que podemos comer sobre todo en el mercado.

Quien no ha ido a comer al mercado central se ha estado negando un placer para el paladar como pocos. Es una mezcla de todo, de olores, colores, sabores. Claro, los olores van desde golpe de ala hasta basura, y los colores cubren todo el espectro, pero la mezcla es lo que forma un todo que vale la pena. Además siempre pilas con los cacos porque en un descuidito le bajan a uno la billetera y después de semejante hartada no tiene con que pagar, lo que empeora las cosas, porque a ver como hace uno para pelárselas desde los comedores hasta la calle, fijo los vendedores lo madrugan y termina linchado.

Pero lo importante del post es la comida. Estaba imaginándome unas dobladas de carne, unas tortillas con longaniza, un plato de picado de rábano con buche, unas patitas a la vinagreta, unas tiras de panza, un buen guacamol, unas tostadonas pérez con salsa, un pirujo con frijolitos volteados y queso duro de Zacapa, chicharrones, carnitas, unos francesitos con chile relleno, unos tacos, unas flautas con crema, unos chuchitos, unos paches, tortitas de yuca, de papa, un buen chile para echarle a todo lo anterior, unos panes con gallina, tortillas con envueltos de pacaya. Unos panes con carne adobada y guacamol como los que vendían en “Las tres marías”. Todo eso para comérselo en forma de porciones, porque falta ir para la otra área de comedores.

Ya en los comedores más tradicionales, donde están las señoronas defendiendo la tradición ancestral de la cocina guatemalteca, con sus vestidones cubiertos por los delantales y comiendo prójimo a toda hora. Dios, pedir un buen almuerzo de los que preparan allí es como tocar el cielo. Un calderón de gallina con su arrocito, güisquil, papa, zanahoria, su cuadril y hasta las yemas entre el caldo; un buen caldo de res con gordo para sacar la goma, un grandioso plato de revolver, revolcado, con chile y arroz blanco, un buen pepián negro, un jocón, las hilachas y todo eso con tortillas recién comaliadas. Una carne guisada, un pollo frito con ensalada rusa, una mojarra frita que dicen que es de Amatitlán pero entre paja y paja yo creo que no han de ser de por allí. Unos frijolitos colorados con chicharrón, o los clásicos frijolitos blancos con costilla de marrano. Unas chuletas bien grasosas. Y si hay suerte un Kak-ik, bien picante, con tamalitos blancos.

No nos olvidemos de las bebidas, porque para pasarse todo eso hace falta algo bueno. Mi primera opción sería una gallo, no puede ser de otra manera. Pero si causas de fuerza mayor lo impiden, siempre se puede pedir una buna limonada, una espectacular horchatona pérez, un fresquito de chan, o de súchiles, o de chilacayote. Un fresco de crema, una buena rosa de jamaica, como dice mi tía, fresco de bolos. Un tamarindo, un fresco de mora, y si ya tanta es la chingadera hasta una pepsi bien fría ayuda, o una Delaware Punch, que cuando descubrí que la vendían en doble litro fue la gloria.

Y del postre ni se preocupen, claro que hay. Unos buenos rellenitos, unos platanitos fritos con crema, unas canillitas de leche, unos colochos de guayaba, un camotón en miel, unos jocotes en dulce, un chilacayotón pérez también en miel, pero si la conciencia los tortura después del exceso cometido, siempre pueden pensar en algo light, donde venden fruta puede ser, un pedazón de sandía, un par de rodajas de piña dulce, una bolsita de mango verde con pepita, sal y limón, un pedazo de papaya o todo lo anterior mezclado.

Como sé que seguramente estarán un poco llenos, para terminar el festín, caminata de unos 20 minutos por el primer piso del mercado, donde están las artesanías, que siempre es un paseo muy interesante y a lo mejor hasta se compran algo que les falte, unos caites nuevos, un cinchón de cuero de verdad, una playera con el escudo de la gallo, o como hice yo la otra vez, antes de empezar el paseo me compré un capirucho y mientras caminaba iba tratando de recobrar la agilidad capiruchística que tenía cuando niño. No crean que es fácil, el arte de jugar al capirucho esconde sus secretos.

En fin, que después de eso ya están listos para dejar el mercado central, pero si se quedaron con hambre, a una cuadra, sobre la octava avenida y novena calle esquina, hay o había, en realidad no lo se, una churrería viejísima pero buena, con unos churros redondos cubiertos de chocolate que son mágicos. Claro, si no quieren algo dulce siempre está la opción de un buen shuco en cualquiera de las carretas que abundan por la ciudad. Por hambre no ha de ser.

viernes, mayo 19, 2006

Cómo sería un partido de la Selección en el Mundial.

Yo como buen Guatemalteco sigo creyendo que algún día veré a la azul y blanco jugando el Mundial. La reciente eliminatoria nos hizo creer que ese día llegaría en Alemania 2006. No fue así, y bueno, eso es harina de otro costal. En fin, que mientras llegan las eliminatorias para Sudáfrica 2010 a ver si echamos a volar un poco la imaginación.

Primero el transporte. Muy avanzado será el transporte público en Alemania, con su metro, los buses ecológicos y todo eso, pero Guatemalteco que se precie y respete va al estadio a ver a su selección en ruletero, camándula, burra o similar. Las autoridades alemanas tendrían que importar algunos apretax para calmar al turista chapín, de lo contrario los hooligans iban a parecer niños anestesiados.

Pienso en los alrededores de los estadios con todos los vendedores de uniformes, de todas las selecciones pero en particular el nuestro, imitaciones por supuesto, y no pregunten cómo pero fijo los revendedores del Mateo Flores se iban a trasladar hasta las europas para exportar un poco de su talento, incluso con entadas de la final disponibles, aunque claro, hasta la interpol nos habría caido encima por comprar falsificaciones, jajaja.

La comida. Dios, casi puedo ver llegar al puerto de Hamburgo los buques cargados con las carretas de shucos, las metálicas de chevi-rey, las plásticas con forma de lata de la pepsi y algo infaltable, los cachivaches para el legendario puesto de “mi querido amadeo”, jajaja. Sensación iban a causar las tortillas con chorizo, longaniza, res, adobado, shucos con salchichas bremen, no del bremen de por allá, sino de las nuestras, jajaja. Dentro del estadio infaltable el vendedor de hojuelas, de corbatas, de papalinas, plataninas, poporopos rancios, don chepe el de los chéveres y su infaltable botella de chile picamas, las cajas de pollo campero con dos piezas y la gallo, la gran gallo, en sus vasos plásticos de gallo de barril, aunque estuviéramos en la meca de la cerveza la gallo es la gallo. Ya hay alemanes que se las han visto con la gallo, pero eso también es harina de otro costal. Los alemanes nos iban a ver extrañados, pero que se aguanten, jajaja.

Infaltable también, la radio de transistores para la narración del partido, aunque no imagino a los de corporación deportiva transmitiendo en alemán, aunque casi seguro que no enviaríamos a los medios y transmitirían desde Guatemala porque el pisto se acabó al mandar a los familiares de los de la federación, pero eso también es harina de otro costal, jajaja.

En cuanto al partido en si, casi siento el poliéster de las camisolas, porque no sería de dry-fit, nooo, ni adidas, sino que serían de algo como “su centro del deporte…”, y tampoco las van a poder cambiar mucho porque a lo mejor no llevan suficientes, jajaja, y los zapatos en lugar de ser los predator también de adidas, serían los king pelé que anunciaba J.C. Plata hace años en el “Deportito en TV”. Y los tamaños de los jugadoras, jajaja, imaginen tratar de marcar a Miroslav Klose en un tiro de esquina, como decía mi padre que en gloria esté, solo que se le cuelguen de los huevos, jajaja.

Los marcadores de los partidos ni los imagino, pero no por pesimista, al contrario, porque imagino una clasificación heroica a octavos, un pase milagroso a cuartos, una remontada épica en semifinales y una legendaria levantada de la copa el 9 de julio. Claro que me pegué mi buen putazo cando me caí de la cama, jajaja.

El uniforme brillaría en esos campos del señor, y nosotros, los Guatemaltecos, en las gradas con el pecho hinchado de orgullo, llorando de la emoción al ver a esos 11 paisanos saltar a la cancha, probablemente de goma o incluso bolos, pero igual con toda la fe en la azul y blanco. Casi puedo escuchar las notas del himno, tronando incomparable, con las gargantas a punto de romperse al pronunciar ese “Guatemala tu nombre inmortal…”

Como nota aparte, a las selecciones de Trinidad y Tobago, México y Costa Rica les deseo de todo corazón que los revienten a goles, que con ustedes rompan el record puesto en España 82 cuando Hungría le metió 10 a 1 al Salvador. A las selecciones de Brasil, Argentina, Holanda, España e Italia les pido que jueguen bien, como los grandes, que hagan un gran mundial pero que pierdan. Alemania e Inglaterra, aunque jueguen mal, les pido que ganen. Que la copa vaya para la nación germana o para la tierra de los cuatro grandes de Liverpool.

Nota Diplomática: Aclaro que mi rechazo hacia Costa Rica, México y Trinidad y Tobago se limita a su selección de fútbol, nada que ver con el resto de su gente, hermanos todos. Pero que a las selecciones les metan todos los goles del mundo. No estoy desequilibrado, jajajajaj.



miércoles, marzo 22, 2006

El testigo chapín...Casi 5 meses después.

Esto del testigo chapín es una cosa como cuando en el colegio los culitos se ponían a escribir el famoso preguntón ¿Se acuerdan? Llenaban un cuaderno con cualquier cantidad de preguntas idiotas y se lo pasaban a toda la clase para que lo respondiera, por supuesto en aquel tiempo las preguntas mas exitosas eran del tipo de ¿eres virgen? o ¿Cuándo te masturbaste por primera vez? y todo por el estilo. En estos días esta mas de moda por correo electrónico y todo mundo se lo manda a todo mundo con sus respuestas, sin ponerse a pensar que es la forma mas sencilla de compartir información que debería ser totalmente confidencial y después nos revientan el correo, nos vacían la cuenta del banco pero nosotros felices porque respondimos a la condenada cadena, aunque eso ya es otro tema.
Pues más o menos esa es la idea, con unas cuantas diferencias, ya que el Testigo Chapín empezó para bloggers chapines y sus preguntas no son para nada idiotas. A mí quien me rebotó hacer esta cosa es Gabriel, del blog del Cevichón Pérez, aunque debo reconocer que fue hace varios meses y por cosas del destino lo estoy respondiendo hasta ahora. Es gracioso porque ya este Gabriel cuando respondió el suyo decía que siempre se enteraba de último, pues allí está que no, porque habemos quienes nos enteramos aun después, jajaja. En fin, como más vale tarde que nunca, pues aquí van las preguntas y sus respectivas respuestas.
1. ¿Cuándo publicaste por primera vez en tu blog?
Ok, si mi memoria no falla y la página de blogger no miente, pues tendría que decir que fue el 18 abril del 2005.
2. ¿Cuál o cuáles son tus notas favoritas?
Casi todas, pero si habría de elegir me quedaría con “Yo vengo de allí”, El ruletero que viaja en el tiempo”, “Unión” y “El loco”.
3. ¿En qué categoria de tu blog es en la que tenés mas notas? o de qué es lo que más escribís?
En realidad todo es personal, no creo tenerlo categorizado bajo ningún criterio reconocible.
4. Definí tu blog en una frase:
Un montón de locuras que se me escapan del cerebro y van a parar a la web.
5. ¿Qué sitio de servicios para bloggers nos podés recomendar?
En esto si estoy más o menos atrasado ya que no le he puesto atención a más cosas aparte de blogger.com, aunque no me puedo quejar de ellos y si los recomendaría. Cuando tenga tiempo, que no se cuando será, revisaré otras herramientas y les cuento.
Para cumplir con la etiqueta del buen blogger como dice Gabriel, tendría que dejarle de tarea responder estas preguntas a 5 bloggers chapines mas, pero como ya esto está un poco pasado de moda y la verdad me parece una ingratitud quitarle el tiempo a la gente con este tipo de cosas, a parte de que para ser sinceros no se me ocurre a quien clavar, pues tendré que dejarlo morir aquí, a menos que algún valiente lo tome como causa justa y continúe haciéndolo

viernes, diciembre 16, 2005

Ese misterio llamado Convivio.

En realidad que son un misterio los convivios, esa fiesta que la mayoría de las empresas celebra durante el mes de diciembre, con la excusa de celebrar la llegada de la Navidad y de un nuevo año, aunque en realidad, y aquí empieza el misterio, una de las intenciones ocultas es reducir la brecha entre los niveles jerárquicos de la compañía.

Me explico. Los convivios son una especie de conspiración donde los dueños de las empresas tienen que hacer lo que mas les cuesta y les duele, o sea, gastar dinero en sus empleados, con la finalidad que de una u otra forma dichos empleados empiecen a darse cuenta de que el jefe es buena onda, es uno mas de nosotros, no es el hijo de puta que todos creen etc. Pero en esas intenciones ocultas hay intenciones mas ocultas que otras, porque también intentan con esto que los trabajadores sean mas productivos el año que está por llegar pero sin invertir mas en ellos, o sea que tratan de llegarles con mensajes subliminales durante el famoso convivio. Porque uno recibe su canastita navideña, que la mayoría de veces no es una canasta sino un baño, y entonces piensa: “si trabajo mas el otro año, la empresa estará mejor y a mí me darán una mejor canasta, además de que el convivio no será en el comedor de la empresa sino que nos llevaran a un hotel elegante…”. Pero resulta que no, me parece a mí que va a ser que no como dicen por allí, porque si trabaja mas, y la empresa en efecto pasa un mejor año, todos esos beneficios se quedarán a alto nivel, y la canasta del año siguiente incluso va a ser peor porque ya no va a traer la botellita de Sidra la Madrileña y el convivio seguirá siendo en la empresa pero en lugar de que manden a traer carne asada, carnitas y chicharrones van a hacerlo jueves y pedir pizza al dos por uno en la dóminos, como me pasó a mi en el primer lugar donde trabaje, y eso que tenían recursos, pero bueno, eso es otra historia.

Total, que es curioso ver como misteriosamente se tejen alianzas y se rompen respetos y amistades durante los convivios. Es gracioso pero cuando es de tipo buena onda la cosa, fíjense y verán que no miento, siempre el jefe supremo queda sentado al lado del mensajero y al principio muy respetuosa la cosa, el chavo le dice: “Ingeniero X, es un honor para mí compartir un trago con usted, de verdad que su sencillez al compartir con nosotros es de una buena persona.”, pero lo malo es que van pasando los tragos y cuando ya han muerto varias botellas la cosa es mas o menos así:

Mensajero: Mirá vos Mario, (nombre hipotético del ing. X) eso que hiciste de despedir a la chavita aquella de conta que te andabas discutiendo si que cagada vos, mala onda, si la chavita esa era bien de ahuevo.

Ingeniero X (Mario): Tranquilo usted Juan, no se mande.

Mensajero (Juan): Naaa, dejate de pajas que aquí estamos entre cuates y acepta que la despediste porque no se quiso ir con vos en viaje dizque de la empresa.

Ingeniero X: Va, respetame vos cerote que soy tu jefe, no perdás el control.

Mensajero: Si querés mandame a la mierda a mi también pues…

Y así sucesivamente hasta que termina en lío serio la cosa, y por lo general resulta que el famoso Juan se queda sin chance al regresar en enero.

Otro detalle importante, y vaya aquí una advertencia para las señoritas ingenuas, puras y castas de las empresas. Todos nosotros, sus compañeritos de trabajo, ocupemos el puesto que ocupemos, en el convivio nos vamos a poner cariñosos, vamos a invitarlas a bailar aunque no bailemos ni los ojos, vamos a estar simpáticos, atentos, caballerosos y sobre todo, nos ofreceremos a seguir la fiesta a otro lado o incluso a llevarlas a su casa cuando todo termine. Aquí el único misterio es que no hay misterio, lo que queremos es ver si tenemos suerte de ir a tronar el catre con ustedes a algún buen motel, aprovechando el espíritu festivo y el exceso de tragos. Aunque mis cuates me odien por decir esto tan claro esas son las verdaderas intenciones que llevamos. A las que no son ni ingenuas, ni puras ni castas lo único que les puedo recomendar es que nos digan que sí, que “va está bueno pues”, total, una tronadita de catre no se le niega a los cuates y menos en épocas tan de celebrar y a lo mejor se lo terminan pasando bien.

En fin, que siempre habrán convivios y convivios, o sea, de todo hay en esta villa del señor. Yo he estado desde los convivios mas deprimentes como los del primer lugar donde trabaje, donde tenían dinero pero les importábamos una mierda hasta los mas alegres, como los que pasamos sin pisto pero entre amigos de verdad cuando ya teníamos la oficinita y nos juntábamos con los de L&L para colocarnos regulares borracheras, retorcernos de la risa y oír buena música hasta altas horas de la madrugada (ahora que lo pienso, teníamos convivios todo el año, jajaja). He estado desde los convivios más elegantes que se puedan imaginar, con caviar y toda la cosa pero muchas veces vacíos y sin sentimientos, hasta los más sencillos pero llenos de amistad, de respeto, de autenticidad. Da igual como sea su convivio muchá, tres cerotes sentados en la oficina con una botellita baratieri comprada en supermercado la torre y con la computadora puesta con MP3 porque no hay para más o si están en una empresa gigantesca donde al hacer el convivio ni siquiera conocen a los que están cerca de ustedes en un mega salón de hotel. Lo que importa es que se lo pasen bien, con gente a la que de verdad aprecien o valga algo para ustedes. Para oír a los jefes hablar estupideces se tiene el resto del año, así que señores jefes, respeten también ustedes a su gente. Háganla valer.

Hoy en día y estando lejos es otra la historia, aquí no se acostumbra hacerlo así que ya ni pensar en ellos, pero ustedes cuéntenme donde y como será su convivio este año. ¿Va a haber o no va haber? ¿qué va a haber?, jajajaja.

sábado, diciembre 10, 2005

La Guadalupe-Reyes, tradición ancestral.

Esta es una tradición muy querida y esperada por muchísimos guatemaltecos que año tras año se preparan concienzudamente para poder estar a la altura de lo que la tan famosa vuelta de fin de año requiere. Cualquier chapín sabe qué es la Guadalupe-Reyes, pero para los amigos que no son de Guatemala aquí les vamos a dar una pequeña instrucción acerca de ella.

La Guadalupe-Reyes debe su nombre a que inicia el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, y finaliza el 6 de enero, día de reyes. Aunque aparentara ser una serie de actividades deportivas del tipo de una vuelta ciclística o algo por el estilo pues no es así. La famosa tradición de La Guadalupe-Reyes consiste en ingerir la mayor cantidad de alcohol posible durante todos y cada uno de los días que dura, es decir, del 12 de diciembre al 6 de enero, aprovechando el marco festivo que proporciona el fin de año, con los convivios, la navidad, el año nuevo, las reuniones familiares, etc.

A lo mejor se identifica un poco con una vuelta ciclística porque cada día se considera una etapa, hay escapados, pelotón de persecución, rezagados, líderes, etc. Hay personajes que desde el primer día toman el liderato y se esfuerzan a fondo para no perderlo el resto de la competencia, y en efecto no lo pierden, es más, llegan en tan buena forma y con tanta ventaja a la meta el 6 de enero que siguen de largo sin dejar de competir hasta el siguiente 12 de diciembre.

Dicen las malas lenguas que hay hasta un calendario paralelo al normal en donde se definen las etapas clasificatorias y preparatorias para llegar en muy buena forma a la Guadalupe-Reyes, y lo mejor de todo es que se ha filtrado y aquí se los paso, para que los que ya están pensando en la del próximo año puedan programar como Dios manda sus sesiones de entrenamiento.

Etapas:
Reyes - Tecún Umán (6 de enero al 20 de febrero)
Tecún Umán – Dolores (20 de febrero hasta el viernes de dolores)
Semana Mayor (La Semana Santa).
Resurrección – Trabajo (domingo de resurrección al 1 de mayo)
Trabajo – Ejército (1 de mayo al 30 de junio)
Ejército – Asunción (30 de junio al 15 de agosto)
Asunción – Independencia (15 de agosto al 15 de septiembre)
Independencia – Revolución (15 de septiembre al 20 de octubre)
Revolución – Todos Santos (20 de octubre al 1 de noviembre)
Todos Santos – Concepción (1 de noviembre al 8 de diciembre)

Y esto nos deja un margen de 4 días para descansar y estar listos ante la llegada del máximo evento chupístico del año.

GUADALUPE – REYES (12 DE DICIEMBRE AL 6 DE ENERO)

SALUD!!!!

sábado, diciembre 03, 2005

LLEGAAAAA NAVIDAD!!!!!

LO QUE ME HACE FALTA Y LO QUE NO EXTRAÑO PARA NADA DE LA ÉPOCA NAVIDEÑA GUATEMALTECA.

Llega de nuevo la época navideña, una vez mas estamos en diciembre y estaba pensando en que esta será la cuarta navidad que paso fuera de Guatemala y pues me puse a recordar los pintorescos detalles que acompañan a nuestro querido país desde finales de noviembre hasta ya empezado enero, así que aquí hago una lista de las cosas que se me han ocurrido. Espero que agreguen ustedes algunas cuantas más.

Lo que me hace falta de Guatemala en esta época:

Mi madre, mis hermanos y la familia. (obviamente.)


Los que están pasando la Navidad con Dios allá arriba. (Mi padre, la abuela naya, la abuela elfa, el abuelo Vicente, la tita y los amigos que se han marchado).


Los amigos y amigas. (Primo, antes de que alegués ni mierda vos vas en la familia.)

Mi casa. (También obviamente)

El frío. (Aquí el 24 de dic del año pasado estaba como a 30 grados la temperatura, mas parecía semana santa que navidad, así no se puede.)

La Guadalupe-Reyes (aunque para algunos sea Reyes – Guadalupe, o Reyes –Reyes, a la cual le reservaremos un post).

Los chupivios. (a que grandes jornadas aquellas de Mac Computación unida con L&L Publicidad)

La gira para visitar a los amigos del colegio el 24 de Dic. (Aló Caballo)

El partido de Solteros contra Casados en Jumuzna, Rio Hondo, Zacapa (No pisados…el de ida el fin de semana antes de navidad y el de vuelta el 31 de Dic, chilamierda si es como de la champions league, jajaja)

El tercer tiempo de dicho partido (o sea, el chupe después del partido, con alcohol por galones, chicharrones y yuca cocida, etc.).

La canción de B&B. (aquella que decía eso de “una mesa bien servida, una mesa distinguida, es donde hay productos B&B…”. Yo creo que siguen usando la grabación original de hace sopotomil años, pero no pareciera navidad sin la mencionada cancioncita).

Ahora las cosas que definitivamente NO extraño para nada de Guatemala en esta época:

La desgraciada canción del maldito Buki. (Que le da nombre a este post y para los que no saben cual es, es aquella de: “llega naaaavidad, y yo sin ti, en esta soledad...”, a que recerote el Buki de verdad, que ganas de ponerlo a uno todo deprimido en esos días. Por suerte aquí ni la conocen.)

La campaña de: Faltan 25 días para que llegue Diciembre. (y así sucesivamente hasta llegar a navidad, por la gran puta, que estress, a los que se les ocurrió semejante idea habría que amarrarlos juntos a un árbol y dejarlos allí a pan y agua durante todo el tiempo que dura)

El arbolito navideño Gallo. (Porque cuando Jesús nació no había arbolito navideño, pero de eso hablaremos en otro post, igual que del cerote muñeco de nieve. Además del tráfico que se vuelve en el obelisco y yo tenía que pasar por allí todos los días)

Las luces Campero. (Mas que nada por el tráfico que se hacía ese día, y ya eran todas iguales, con verlas un año ya daba lo mismo.)

El desfile navideño Paiz. (Igual que el anterior, además uno quería salir ese día a cualquier parte y la ciudad completa congestionada por el famoso desfile.)

La quema del Diablo. (Que mala costumbre señores, a ver si se nos van quitando esas mañas por Dios, que gana de ensuciar la ciudad y de fastidiar la atmósfera, porque hay gente que no se limita a ramas secas, sino que hasta colchones o llantas viejas queman, eso no puede ser. A ver si aprovechamos a desaparecer lo relacionado a Diciembre 7 de una vez (mensaje con trampa para yo se quién))

La venta de media noche de Cemaco. (que es eso, que manera mas vil de hacerlo gastar a uno, y encima uno de mula a ver si compra porquerías que no necesita, y siquiera fuera porque las chicas llegaran en sus camisoncitos de dormir o en algún sexy conjunto nocturno, pero noooo, la mara llega en pants y dice que esa es su pashama, pa que diablos.)

Las luces de Pricesmart Próceres. (porque cuando toca año de hacerlas allí mi chucho se asusta el pobrecito, es que es mero miedoso, y al oír las explosiones tan cerca como que se trauma.)

Que te digan y tener que decir Feliz Navidad o Feliz año a todos. (Porque si son familia o amigos esta bien, pero que a cualquier desconocido se le tenga que decir ya raya en lo absurdo, o que llegue el 23 de enero y cuando alguien te llama todavía te dice feliz año, por favor…)

Los tamales. (A pesar de que me gustan no los extraño, porque desde que tengo úlcera se convirtió en un deporte extremo o en actividad de alto riesgo comerme un tamalito, así que el 24 en la cena prefería entrarle a la pierna horneada que hace mi mamá, porque a pesar de que también me causa molestias me gusta mas, entonces vale la pena la chingadera de la úlcera.)

Los centros comerciales. (Por suerte muy rara vez tenía que entrar a uno en esta época, las compras las hacía la familia. Que sitios más desagradables.)

La canción del año viejo. (aquella que decía:”yo no olvido el año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas, me dejo una chiva, una burra y una buena suegra”, o algo así, aunque no recuerdo el orden exacto, jajaja.)

El brindis del bohemio con Chalío Titipuches. (sin comentarios).

martes, octubre 04, 2005

Así pasa cuando sucede.

Así mismo es la cosa, así mero cabal. Es que la gente es así, ansinamismo. Porque ya están ya, o ya estuvo ya, así nomas asegún se necesite. Si pues. Porque uno va con toda la buena voluntad por que la gente le dice, por vida suya don, hágame la campaña, y uno de bruto que todavía cree que la gente es como en tiempos de Tío Chema o de Tata Lapo, pero que si ya no, ya no es así la cosa, porque así es la cosa ahora, ya no es como era antes. Y lo mas jodido es que el que queda jodido es uno, por andar viendo a quien le hace la campaña sin que lo estén llamando a uno. Porque así es uno también, embelequero que es uno, que le gusta andar abriendo la boca por donde no se le ha perdido nada, shute que es uno, si pues. Porque disdioy me paso lo mismo y por aquello de los asegunes mejor ya no se le hace la campaña a naiden, ni los porvidasuyas ni nada, porque qué de a sombrero la gente, después no le sale a uno ni para su tostada. Porque si uno no va a la Terminal por no jalar bultos, después que no se le quieran andar encaramando al mecapal porque termina uno con mal de mula. Así pasa cuando sucede. Si pues.

miércoles, septiembre 14, 2005

GUATEMALA TU NOMBRE INMORTAL!!!

¡Guatemala feliz...! que tus aras
no profane jamás el verdugo;
ni haya esclavos que laman el yugo
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo amenaza invasión extranjera,
libre al viento tu hermosa bandera
a vencer o a morir llamará.

C O R O

Libre al viento tu hermosa bandera
a vencer o a morir llamará;
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tu forjaste con mano iracunda
el arado que el suelo fecunda
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento
y lograron sin choque sangriento
colocarte en un trono de amor.

C O R O

Y lograron sin choque sangriento
colocarte en un trono de amor,

que dé patria en enérgico acento,
dieron vida al ideal redentor.

Es tu enseña pedazo de cielo
en que prende una nube su albura,
y ¡ay de aquel que, con ciega locura,
sus colores pretenda manchar!

Pues sus hijos valientes y altivos,
que veneran la Paz cual presea,
nunca esquivan la ruda pelea
si defienden su tierra y su hogar.

C O R O

Nunca esquivan la ruda pelea
si defienden su tierra y su hogar,
que es tan sólo el honor su alma idea
y el altar de la patria su altar.

Recostada en el ande soberbio
de dos mares al ruido sonoro,
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bello quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo
paladión que protege tu suelo;
¡ojala que remonte su vuelo,
más que el cóndor y el águila real!

C O R O

¡Ojala que remonte se vuelo,
más que el cóndor y el águila real,
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal!

Música: Rafael Álvarez Ovalle
Letra: José Joaquín Palma


Estamos de independencia, que mejor que recordar nuestro Himno Nacional. Feliz Cumpleaños Guatemala.

El viernes seguimos con las trivialidades.