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sábado, diciembre 13, 2008

Los años pasan por algo, ¿Va?


Imagino que sí. La pregunta nace porque hace unas horas, bueno, anoche para ser precisos, me tocó vivir una de esas situaciones que se convierten en auténticos puntos de inflexión, en fuente de catarsis, en revelaciones, en epifanías dicen en las películas.

Quedé de juntarme con dos grandes amigos de tiempos del colegio, y sin que yo lo propusiera, ellos mismos dijeron que el mejor lugar para ir a tomarnos unos tragos era el “mítico templo del rock nacional”, en la zona 4 de la Ciudad Capital. Hacia allá dirigí a mi tía, que fue quien me pasó dejando pues aun no tengo ni carro ni la licencia nueva, cosas de la burocracia.

Total que entramos cuando recién habían abierto. Nos sentamos y pedimos una botella de ron. Después de algunos segundos, regresó la chica que nos había atendido, con cara de apenada nos dice que si podemos esperar un rato que llegue el dueño del lugar, pues sin querer se llevó las llaves del cuarto donde guardan las respectivas pescuezudas. “No hay problema” dijimos nosotros, y que nos traigan unas cervecitas mientras esperamos. Yo no había dicho que el tal dueño es uno de mis mejores amigos. Cuando aquel llegó, al vernos fue automático, dejó las cosas que llevaba y se fue directo a saludarnos, pero mientras lo hacía, se retorcía de la risa. Al preguntarle que qué le pasaba, cual era la causa de la risa nos dice: “ es que me llamó la chava que está atendiendo y me preguntó si ya venía llegando, porque había unos “SEÑORES” que querían tomarse una botella y necesitaban la llave”. ¿Unos Señores? Puta mucha, momento, si viejos no es que estemos, solo mal vividos nada mas, un poco potreados y tal vez con falta de mantenimiento, pero de eso a que parezcamos “señores” dista mucho, o por lo menos eso creía yo.

Al rato, después de reírnos bastante por lo de “señores” y que en el fondo nos afectó mas de lo que quisimos aceptar en público, nos dimos cuenta que en realidad no estaban tan equivocados los demás. Viendo un poco a la respetable concurrencia, nos dimos cuenta de que a pesar de nuestros reparos, en efecto éramos los mas señores. Y eso no fue todo, en cuanto empezó a tocar el grupo, con éxitos “del recuerdo”, algo de Motley Creu, un poco de Maiden, y cosas por el estilo, tuvimos que aceptar que fuimos privilegiados por vivir nuestra adolescencia al ritmo de aquella música cuando era nueva y que las canciones tenían mas años que los que las estaban tocando. Pero, pregunto yo, ¿a que no parecemos tampoco tan mayores? ¿Será? Aquello de “no es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después” ¿será cierto?

VIEJOS LOS CERROS Y TODAVÍA ECHAN PALITOS, hubiera dicho mi señor padre.

SALUD!!! Desde la tierra de la eterna primavera SEÑORES.

martes, abril 22, 2008

Bohemia Suburbana. Los Conciertos.

No recuerdo quien, creo que fue la Alecksya, la que me dijo que escribiera algún día sobre lo que recordaba de los conciertos de Bohemia, en la primera etapa, hace ya unos cuantos años, así que sin mas que agregar, vamos a tratar de recordar un poco como era todo eso por aquel entonces..

Es imposible obviar la influencia que Bohemia Suburbana tiene en el rock de Guatemala. Sin entrar en detalles ni controversias Bohemia fue y sigue siendo grande. No es mi grupo favorito, ni de cerca, pero su música fue una de las principales acompañantes durante una etapa muy importante de mi vida y por eso le tengo aprecio a tantas y tantas canciones. Definir al grupo es tarea de la gente que lo formó, pero citando al Taz: “Bohemia es un movimiento cultural más que un movimiento musical”.

Entrando en materia. Los conciertos de Bohemia eran buenos. No se a cuantos haya asistido, pero si fueron bastantes. El primero de ellos, mediado el año 94 fue en Los Arcos, durante la mañana deportiva no recuerdo de qué colegio de señoritas. Yo no los conocía y he de aceptar que era de los escépticos porque mi onda era mucho más gruesa por aquel tiempo. Andábamos con el gran Lev Andropov y fuimos exclusivamente por el concierto. Luego los vi en la tele durante un teletón.

A finales de año en una fiesta de Aula 2000, su lanzamiento creo, en el estacionamiento del Camino Real (donde hoy está el Centro de Convenciones) los volví a ver, y también para variar con Lev. Aquel todavía usaba lentes, pero en pleno mosh salieron volando y los dos mulas a tratar de encontrarlos. Los lentes estaban intactos cuando los localizamos pero 3 segundos antes de que los alcanzara la mano de Lev les cayó encima una bota Rhino y todo el peso de quien la tenía puesta, jajaja. Hasta allí llegaron los lentes de Lev.

Después de eso llegaron los años del Café Oro, centro neurálgico para el Rock Chapín por aquellos días. Los conciertos en el Teatro al Aire Libre eran muy buenos, pero los mejores en realidad, los conciertos que más extraño eran los de la Bodeguita del Centro.

Esos conciertos en la Bodeguita eran increíbles. El lugar a reventar, en los pasillos del segundo piso no cabía un alma, todo mundo saltaba y gritaba, había calor y un mosh brutal. De varios a los que fui ahí, recuerdo tres en particular. Primero, cuando fuimos con el Primo, porque aquel todavía estaba algo chavito y no lo dejaban ir solo. Gran concierto y grandes recuerdos ¿va primo?. Después, el cuarto aniversario de Bohemia. Dijo Pinzón con la voz quebrada “Andate a la mierda de la casa peludo cerote, me dijeron un día, y aquí estamos”, o algo por el estilo. La introducción al concierto era buenísima y el cantante salía con un muñeco fosforescente en la espalda que con el humo y la oscuridad parecía flotar en el aire. Grande. Y por último, sería en el 97 talvez, uno que fuimos, como no, con el Lev, con el Mario y con el Caballito. La entrada eran dos libras de frijol, arroz o incapharina, no recuerdo para donde era la ayuda. El Caballito se divirtió todo el concierto tirando chavitos por encima del mosh, jajaja.

Conciertos grandes de Bohemia, también 3 en especial. El de Florencia, para el campeonato de Motocross. El entorno natural y la cantidad de gente hicieron grande ese concierto. Después, el de la supuesta reunión o despedida definitiva que no fue ni lo uno ni lo otro, en la Plaza de Toros, 16 de octubre del 99. Muy buen concierto y grandes remembranzas. Pero la mejor Bohemia Suburbana que vi ocurrió aquel lejano 14 de septiembre del 96 cuando abrieron el concierto de Héroes del Silencio. Aun recuerdo ese grito de uuuuuuaaajajáááá al inicio de Dios es Ajeno, gritado por la Plaza de Toros en pleno.

Hubo muchos otros conciertos, ya en su segunda etapa en el Domo, en los inicios en Libertad de Expresión, el acústico con La Tona en la Boheme (¿así se escribe?), mas en el Teatro al Aire Libre, mas en la Bodeguita del Centro, en el Sunset Café de Pana, en Tikal Futura y algunos más.

Momentos clásicos en los conciertos también hubieron, como cuando se cantaba la de “Dueeeerme negrito, que tu mama está en el campo negrito, trabajando si, trabajando duramente, trabajando si, trabajando y no le pagan…”, o cuando el Pinzón dijo “busco una mujer cualquiera, que me quiera” y un tipo saltó al mismo tiempo, hasta que agregó el Pinzón “vos no cerote, vos sos hombre”, jajaja. O cuando en la Bodeguita casi al final del toque dijo aquel “Todos son bienvenidos a la fiesta, los ingenieros, los doctores, los abogados, los sacerdotes….los mamarrachos y las putas también!”. O la otra vez que dijo “un hombre busca a una mujer, sola, moderna, actual, millonaria, rica, puuuuuutaaaaa!”, jajaja. Claro, esto es más o menos como lo recuerdo, no con total exactitud.

Fue toda una época y coincidió con mis años revoltosos. Buenos tiempos.

Ya para no aburrir, solo queda mencionar algunas de sus canciones, todas en un espacio importante en la memoria de mucha gente. Yo empezaría con Azul, Dios es ajeno, Yo te ví, La Lombriz, Nadie sabe, Solo hace falta valor, Del-fin, Aquí te voy, El Grito, Planeta Hola, Duele, Los sueños de Thansú, El vaso, Siento que me voy, Bolsas de té, y algunas mas.

Y qué mejor que recordar un poco aquel Libertad de Expresión Ya!... Vaya pisados, a finales de este año se cumplen 15 años de aquel evento. Salud!!!!


martes, marzo 25, 2008

¿Por qué me gusta el Rock? (POST Nº 200 Y TERCER ANIVERSARIO DEL RULETERO)

Hace un par de semanas fui a un bar a ver la presentación de una banda que tocaría covers de Metallica y Megadeth en un sentido homenaje a tan grandes bandas. Hacia la mitad del concierto, me pregunta la linda chica que iba conmigo así como con cara de asco: ¿Por qué te gusta esto?, pero con un tono de tan profundo desprecio que yo solo atiné a responder: “Pues porque sí”.

Pero al salir del lugar la pregunta daba vueltas en mi cabeza, y considerando que nunca he cuestionado el por qué de mis gustos musicales, vamos a tratar de explicar, en efecto, ¿Por qué me gusta el Rock?

Hace tiempo alguien me dijo que me gusta el Rock porque nunca he oído nada distinto. Totalmente falso, pues siendo de una familia numerosa siempre me ha tocado oír de todo, desde cursilerías románticas, pasando por rancheras, salsa, coritos, ópera y cualquier cosa que integre el espectro música. O sea que por desconocimiento de otras opciones no es. De todas formas, desde mi niñez variopinta musicalmente hablando, viene mi aprecio por bandas como The Beatles, The Rolling Stones, Creedence ClearWater Revival, Kiss, y algunas más.

Pensé que por costumbre, pero tampoco creo que sea la explicación correcta, pues por simple probabilidad era mucho mas seguro que me “acostumbrara” a oír otro tipo de música, y no precisamente rock. Y bueno, la fuerza de la costumbre incide en cualquier aspecto, no solo en los gustos musicales, pero estoy seguro que lo que hago lo hago por decisión propia y no por seguir una corriente. Pese a que dicha corriente suele ser fuerte, de aquellos años de costumbre, de estar pegado a la radio, viene mi gusto por bandas como Metallica, Def Leppard, The Red Hot Chilli Peppers, Rata Blanca, Sangre Azul, Enanitos Verdes, Soda Stereo, Caifanes, entre otras muchas.

Después estuve a punto de afirmar que el rock me gusta por mi adolescencia, en particular por la secundaria y sobre todo por los dos años del bachillerato, donde la suerte quiso que coincidiera con un puñado de locos con los que compartíamos preferencias. Pero más que afianzar mí gusto, esos dos años hicieron que focalizara mucho más mis favoritos dentro del inmenso mundo del rock. De esos años viene mi pasión por Black Sabath, AC/DC, Iron Maiden, y alguna otra banda que a pesar de que ya antes me gustaban, en esa etapa se convirtieron en objeto de culto.

También quise recurrir a la épica, a esas aventuras legendarias de los grandes roqueros. A Ozzie descabezando un ave a mordidas, a Morrison tomándose galones de vodka, a desmanes, tropelías, parrandas, orgías y similares. Pero mas que justificar mi gusto por el Rock, fue el rock quien aceitó el engranaje de aquellas memorables andanzas, ya como adulto. Esa fue la etapa de los excesos, desde Led Zeppelin, The Doors y Pink Floyd, pasando por el Rock Nacional, hasta llegar a Héroes del Silencio y Los Rodríguez, por mencionar solo algunos.

Pasados los años y cuando todos decían que tarde o temprano iba a despreciar el rock y a adquirir los gustos musicales de una persona “normal” atravesé una etapa que podríamos llamar elitista y hasta snob. Pero salí fortalecido en mis gustos, redescubriendo a los legendarios Rush, Yes, Genesis, y sobre todo a los virtuosos de Dream Theater.

Y a lo largo de todos esos años siempre ha habido cosas nuevas, grupos grandes, pequeños, famosos, desconocidos, que han ido condimentando mis gustos. Desde Van Halen pasando por Green Day y llegando a Oasis, incluso Bon Jovi, o Survivor, o el religioso WhiteCross. Desde los recordados The Ramones, pasando por Sex Pistols, regresando a Greatfull Dead, Grand Funk, llegando a Santana y U2. Desde The Who hasta Kaiser Chiefs. Desde Motley Crue hasta Blind Melon. Desde Soul Asylum hasta Marylin Manson. Desde Nirvana, Pearl Jam, Stone Temple Pilots hasta Rhapsody. Y lo que podríamos seguir.

Pero ya para no marearlos tanto, concluyendo: Me gusta el Rock porque sí y aparte de que no encuentro una explicación sensata, tampoco creo que tenga que buscarla. Larga vida al Rock and Roll.

Su turno amigos, ¿Qué música les gusta? Y ¿Por qué?

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Y a su salud señores, para celebrar este post 200 y este tercer aniversario del Ruletero, me tomaré un refrescante vaso de leche descremada y dos cápsulas de omeprazol, talvez en el próximo post les cuente por qué. Salud!!!!!!!

miércoles, marzo 12, 2008

Zacapa´s Summer & Guaro Fest 2002

Ahora que ha pasado tiempo y puedo ver aquel año con la perspectiva de la distancia concluyo que fue un año difícil. Aclarando que siempre he dicho no creer en depresiones casi aseguro que en aquel entonces atravesé un período depresivo grave. La situación en la oficina era insostenible desde mucho tiempo antes. Ya nada me importaba. Los únicos días en los que andaba de buen talante eran aquellos en los que tenía partido de fútbol en la noche o cuando había algún concierto. Hasta que llegó la Semana Santa.

Con presupuesto reducido no podíamos dirigirnos a ningún sitio que no fuera Zacapa, al pueblo de los abuelos. Nos reunimos Sábado del Consuelo (antes del Domingo de Gloria) y previa visita al expendio de licores de doña Rosario creo recordar el nombre, adquiriendo cinco litros de whiskey Best Seller, cinco botellas de vino Gato Negro, seis botellas de vodka con sabor a melón Iceberg, y seis botellas de ron surtidas entre piñá y coco, nos dirigimos ya casi finalizada la tarde hacia la hermana república de Zacapa, mi hermana, mi hermano, el primo, el Lev Andropov, la Laura María, el Luis Pedro y este su servidor, acompañados de un montón de discos del mas puro rock.

El Primo, Lev y mi hermano iban en un carro, el resto en otro. Aquellos se nos adelantaron en la carretera, que ya era de noche y con tráfico intenso. El problema empezó cuando llegamos al pueblo antes que ellos, conscientes de que en ningún momento los habíamos adelantado y yo casi me cago de pensar que mi hermano andaba con esos dos irresponsables (cabe aclarar que si yo hubiera ido en el carro con ellos, mi hermano hubiera estado acompañado por tres irresponsables). Subiéndonos al carro estábamos para ir a buscarlos cuando aparecieron y resulta que los nenes se pasaron del cruce de la carretera por ir cantando, ir chupando y porque misteriosamente se llenó el carro de “humo”, si entienden a lo que me refiero.

Saludamos al abuelo (que Dios tenga en su santa gloria) y de una vez nos acomodamos en las hamacas y unos cojines. Llegaron algunos cuates del pueblo y empezó la chupa. Esa noche se fueron los primeros 3 litros de whiskey, un par de tanas de ron y creo que tres de las de vino oyendo los más grandes clásicos de The Beatles. Lindos quedaron los pisados. En plena madrugada empezaron a rolar los churros de mora y el mula del Andy decía que quería ver “oscuro” hasta que le hizo pedazos los lentes al primo. El Lev tenía conciencia social esa noche y quería ir a rescatar a “sus indios” decía, “me están matando a mis indios, acompáñenme a rescatarlos”, aunque aun hoy en día no estamos tan seguros de a donde pretendía ir. A la mañana siguiente me pregunta el Lev, “Mijo, ¿Anoche quién trajo el monte?”, a saber le respondí, para no decirle que le habían hueviado el de él.

El Domingo de Ramos lo pasamos enteramente en el agua, metidos en los dos ríos y hartando mangos y jocotes marañones hasta la saciedad. Vimos al Zacapa y al Manuel ejercer la peligrosa caza de jiota (iguana hembra) con honda de tres hules, no pisados. La chupa de ese día estuvo tranquila porque aun estábamos dañados de la noche anterior.

Lunes Santo estuvo bastante tranquilo también, el día lo volvimos a pasar en el agua aunque para esas alturas ya estábamos un poco pasados de color por el débil sol de esas latitudes. Temprano en la noche fuimos con los cuates del pueblo a pescar y en la casa del abuelo se hizo la cena con un espectacular caldo de pescado y mojarritas fritas. Ya entrada esa noche empezaron a circular los tragos de nuevo, y cuando ya todos se habían acostado solo quedábamos el Lev y yo despiertos, entrándole grueso a los tragos y sosteniendo una de nuestras legendarias y profundas disertaciones sobre cómo solucionar los problemas de la humanidad. Hasta que la conversación derivó al tema que siempre terminaban derivando esas pláticas, es decir, los amores imposibles, sí, ellas, y bueno, dijo el Lev sinceramente: “mijo, si vamos a seguir hablando de culos yo necesito mas guaro y música”, y yo le respondí “guaro hay en puta no te ahueves, pero música si pedile permiso a los demás porque ya se fueron a echar”. No pensé que lo iba a hacer, pero obedientemente el Lev despertó a cada uno de los otros para preguntarles si le daban permiso de poner algo de música. Cuando todos le hubieron dicho que si, craso error por cierto, se volteó y dijo: “Ahora se pisaron cerotes, Sabbath a todo volumen”. Para no hacer larga la noche, al final se terminaron levantando todos y nos dieron las cinco de la mañana en esas.

Martes Santo trajo una complicación, y es que llegó como el día más caluroso hasta el momento y el día que no hubo agua. El desvelo no nos permitió caminar hasta los ríos, así que el ánimo estaba un poco espeso y todos mas o menos de malas pulgas. Casi adelantamos nuestra vuelta a la ciudad para ese día, cuando a mi se me ocurrió la brillante idea de que cada quien se bañara con el agua de la pila (una pila gigante por cierto) y que después nos fuéramos a la tienda del pueblo, con la grabadora y los discos a tomarnos unas cervezas mientras la tarde refrescaba. El primo tuvo la genial idea de meter una sandía a la refri, pero antes le hizo un hoyo y le vació dentro toda una botella de vodka. En la tienda nos dieron una extensión para la grabadora y empezamos con las chelas. Hasta el calor se nos olvidó y unas cuantas horas después nos dijeron “Ya no hay mas cerveza” y nos dimos cuenta de que nos las habíamos terminado pero como estábamos picados, dos cuates nos hicieron el favor de ir a otra de las tiendas a llenar la hielera, que recuerdo bien le cupieron 48 cervezas. La hielera se mando llenar 3 veces, claro, era imposible no hacerlo teniendo de fondo los mas grandes éxitos del rock universal. A la tienda llegamos a eso de las 11 de la mañana y nos salimos casi a las 7 de la noche. Ya de vuelta en casa, liquidamos la sandía, que sabor más delicioso le dio todo el vodka que absorbió, aunque nos terminó de pelar los cables, y mientras cantábamos American Pie de Don Malean a toda voz, le prendimos la mecha al resto de botellas. Hasta el legendario Porozoco salió esa noche cruzando las patas.

Ya Miércoles Santo nos levantamos temprano, limpiamos la casa, nos despedimos del abuelo hasta la próxima, pasamos comiendo las fabulosas empanadas de queso con loroco, compramos cubiletes en las Tortas Mila y nos encaminamos a la ciudad. Jueves y Viernes Santo no los recuerdo muy bien porque los dediqué a dormir y reconstruirme.

Qué buenos recuerdos. Desde aquella vez no he vuelto a pasar una Semana Santa en Guatemala. Antes de que terminara el año me había ido del país. Salud señores. Precaución y sentido común salgan o no salgan esta Semana Santa, estén donde estén y pórtense bien, que lo que yo hacía en Semana Santa no era del todo correcto. Por cierto, les dejo este post cuando aun faltan algunos días para semana santa porque quiero que tengan tiempo de verlo los que se van de vacaciones. Yo trabajaré.

¿Alguna anécdota?

Primera foto: Luis Pedro, el Primo y yo cantando American Pie.

Segunda foto: Cenando lo que el Zacapa y el Manuelito pescaron a la luz de la luna llena, jajaja.

Tercera foto: El Primo, la Laura y el Luis Pedro ante el imponente Motagua.

sábado, febrero 02, 2008

No es lo mismo "Los 3 Mosqueteros" que "20 años después".

A ver si me explico. Es obvio que el tiempo pasa y pasa por algo, aunque hay personas en las que los años no pasan, sino que se les acumulan todos encima. Recordaba el famoso dicho popular por varias razones, entre ellas el próximo lanzamiento de la nueva entrega de Indiana Jones que por mas que las primeras se convirtieran en auténticas leyendas del cine, ya es un poquito exagerado que regrese el señor Ford a interpretar al héroe mencionado. Es como que hoy en día lo pusieran a hacer otra vez de Han Solo. Pero no solo él, sino que también estaba dándome cuenta de que regresó Rambo. ¿a dónde putas va ahora?

Pero bueno, no es el cine lo que ocupa este post al final de cuentas. Esos solo eran ejemplos del paso del tiempo. Lo que quería contarles era cómo nos fue en la reunión de la promo después de 13 años de graduados.

Nos reunimos hace un par de meses, el Guasón puso su casa, quedamos de juntarnos en San Lucas y para allá nos dirigimos, en total creo recordar que éramos 21. Después de pasar por un conocido supermercado y adquirir alcohol suficiente para emborrachar al triple de personas de lo que en realidad éramos, comprar carnitas y chicharrones, nos encaminamos hacia el objetivo. Interesante experimento muchá..

Por eso mencionaba en el post de regreso del ruletero que se pueden rastrear lazos de amistad a años tan lejanos como 1984, cuando entramos a primero primaria, y lo decía porque a pesar de que con la mayoría habían años de no vernos, 13, 15 y hasta 18 años en algunos casos, los recuerdos y la autenticidad de la amistad originada en aquellas edades se hicieron patentes al instante y la chingadera se presentó como en aquellos días.

Grandes personajes los que anduvieron por allí, y para respetar el anonimato nos vamos a referir casi a todos por apodo. Aparecieron tres de los negros, dos de los chinos, el ya mencionado guasón, el banano, la criatura, el cuquito, el solopa, el chachalaco, el naranjito (aunque los muy mierdas ahora me pusieron toronjito por el obvio aumento de densidad muscular y ósea, jajaja, por no decir que estoy hecho un coche), y unos cuantos mas que o no tienen apodo o no lo revivimos allí en la reunión.

Pasamos por la etapa de actualizar lo que terminamos haciendo de nuestras vidas cada uno, eso llevó a comentar con quienes hemos mantenido mas contacto, luego a recordar a los que nadie ha vuelto a ver, después a recordar también a los que ya no están en este mundo y poco a poco fuimos yendo hacia el pasado. La obvia etapa de recordar los años pasados nos ocupo la mayoría del tiempo. Poco a poco iban corriendo las bebidas. Hasta que llegamos a la etapa en la que todos hablábamos a gritos y a manera de broche de oro, lo que no podía dejar de ocurrir, entonamos el Himno del Glorioso Bicentenario. Anecdóticos los pisados, pero estoy seguro que con tres tragos mas cada uno hubiéramos terminado desfilando.

Poco a poco se fue rompiendo el quórum. Al día siguiente repasando lo acontecido y haciendo un recuento de los daños, entre otras cosas, el cuquito, por tomar una foto, se iba haciendo para atrás, y para atrás y para atrás y nadie de los que ibamos a salir en la foto se tomó la molestia de decirle que se dirigía directo a cuatro gradas, mismas que solventó pegándose un gran talegazo de espaldas. Uno de los chinos se despidió a eso de las 10 de la noche, pero volvió al lugar a eso de las 2 de la madrugada pues no encontró el camino de salida y se estuvo dando vueltas hasta que agarró señal el celular. El willy perdió el celular. El compañero chachalaco tuvo la mala fortuna de darle vuelta al carro, dejando las ruedas para arriba y los que quedaban le echaron una mano, un saludo para vos mano, me alegra que no te pasara nada a vos. Camino a mi casa con el negro Zamora le pegamos un llantazo a una banqueta pisada que nos estaba haciendo brincos, y algunas cuantas cosas más. Al final un balance puramente positivo ya que nadie paró ni en el hospital ni en la cárcel.

De todas formas aquellos ya están planeando una nueva reunión, según parece en el puerto, a ver que me cuentan pues por la distancia estaré ausente. Para que vean un poco el paso del tiempo, les dejo unas fotos de antaño y de la famosa reunión, a ver si me encuentran en las fotos viejas. (Las fotos las agrandan dándoles click)

¿Qué me cuentan de algo parecido?


miércoles, enero 09, 2008

AVISO IMPORTANTE: REUNIÓN

Yo tenía pensado reiniciar las publicaciones en el ruletero con una reflexión profunda por el cambio de años, mis impresiones de cómo encontré la Guatemala de hoy y todas esas cosas, hasta comentarios de política iba a hacer, pero eso quedará para después. Ahora lo importante de este aviso es que se convoca oficialmente a reunión bloggera para este viernes 11 de enero. Aquí les dejo yo el post que publicara el legendario Pirata Cojo en sus dos blogs, porque ya se le arregló solo el primero dice, va, la cosa es que les dejo una copia y ojala nos podamos controlar por allí. Como siempre que publico algo no escrito completamente por el Ruletero, mis comentarios van en paréntesis.


¡Nos reunimos, nos reunimos, nos reunimos!

Esto urge, publico acá y en el nuevo blog para que se entere la mayor cantidad de gente.

Convocatoria a Reunión Bloguera Para Este Viernes 11

Lugar: Bar y Restaurante Club, 3a Avenida y 16 calle zona 10, enfrente del CC Próceres (OJO, dice solo CLUB, muy importante NO CONFUNDIR con leClub)

Hora: De 19:30 hasta que el cuerpo aguante (O el pisto se acabe que es mas o menos lo mismo)

Los desconfiados o dueños de carros nuevos podrán parquearse en el Centro Comercial, cobran algo así como Q.20 0 Q.25 por el rato. (Tomen nota)

Agenda:

  1. Bienvenida a los compañeros Andy y Jcab, que desde lejanas tierras nos visitan (Jcab viene de mas lejos que yo).
  2. Despedida de la compañera Alecksya, que se va a vivir a otro país (Nos abandona la Alex muchá).
  3. Conocernos personalmente (A ver si no hay desagrados, jajajaja).
  4. Echarnos unos guaritos, los abstemios podrán ingerir limonadas, naranjadas o gaseosas, pero al final se cobrará parejo, ustedes se arriesgan (Limonadas??? Qué es eso??).
  5. Chingar la pita (Ok).
  6. Puntos varios (Ok).

Así que los esperamos a tod@s, no nos fallen por favor, es una buena oportunidad de compartir y conocernos

sábado, diciembre 15, 2007

"MIRAD MIS ALAS" ... El Convivio del Milenio.


- Mijo, mis viejos se van de viaje, hagamos un convivio en la casa – me dijo el Lev Andropov allá a principios de diciembre del 96. Me apunto dije yo. Pero no me apunté solo, además de los dos se apuntaron como 50 gentes más. Todo quedó programado para el día 14 y se acordó que sería fiesta de traje, es decir, traje guaro, traje chelas, traje vodka, traje whiskey, traje monte, traje culos, traje lo que pude.

El día llegó y mientras el Lev y algunos mas caminaron desde Galerías del Sur hasta el final de Valle Dorado (es un pijazo lo que caminaron estos mulitas) pegando triángulos verdes en los postes y árboles para que la gente se guiara, yo llegué acompañado del Caballito a esconder los adornos, cualquier cosa frágil y mover un poco los muebles. A todo esto, la hermana mayor de Lev seguía dando muestras de escepticismo, sobre todo pensando en dejar la casa desprotegida si se marchaba o la alternativa de tener al hermano menor de aquel allí si se quedaba.

Llegó el Lev y los otros, finalizamos los preparativos y un rato antes de que llegaran los invitados se apareció el Chara. Aquel ya venía con aviada desde dos días antes, se sentó en el suelo pues dijo tener calor, y poco a poco se fue deslizando hasta quedar con medio cuerpo bajo la mesa del comedor y las patas en el pasillo, profundamente dormido. Cuando la hermana del Lev vió aquello, salió corriendo con todo y el hermanito de aquel.

Empezaron a aparecerse los invitados. Cuates de la Universidad de varios años, no solo de la clase, cuates de la promo del colegio, cuates del Café Oro y unos cuantos desconocidos que como llevaban alcohol los dejamos pasar.

Había dos actos musicales preparados para la tarde. El grupo del Chara si es que llegaba a despertarse y Metamorfosis, gran banda que luego formaría a Los Últimos Adictos. El torrente alcohólico empezó a circular entre la concurrencia. El Oliver colaboró con la decoración de la casa utilizando unos cuantos rollos de papel higiénico.

De pronto llego ella, el diablo vestido de mujer como diríamos entonces, vestida de rojo como pueden ver en la foto, la misma que fue el objetivo de las serenatas pero que a estas alturas ustedes ya deberían haber entendido que por aquellos años yo era mentalmente inestable, que además se apareció con el novio de turno, y si no fuera poco tuvo la gentileza de regalarme una botella de tequila por mi recién pasado cumpleaños. Se marchó en algunos minutos, pero basto su presencia para dejarme enfuriado y abrazado a la botella de tequila. La borrachera ya se intuía, y los demás lo aseguraron después de que me vieron liquidar yo solito la tana de tequila en menos de una hora.

Llegamos a una parte un tanto nublada de la tarde, durante la cual no pude levantarme de la silla donde estaba. Unas horas antes había sonado el disco Avalancha, de Héroes del Silencio y como canté con todas las ganas “Deshacer el Mundo” en particular el final donde dice “mirad mis alas”, mi cerebro tequilizado absorbió el detalle y sin importar que música sonara yo gritaba desde mi silla “miraaaaaad mis alassss” mientras aleteaba con los brazos (el christian se atora de la risa cada vez que se acuerda de esto).

Para cuando Metamorfosis saltó al escenario ubicado en el garage de la casa, yo ya había vuelto a la palestra, pero con un detalle. Hablaba fingiendo acento argentino debido a un chiste que teníamos con los del grupo y los efluvios etílicos impidieron que recuperara mi pronunciación normal durante las siguientes dos o tres horas, haciendo las delicias de la concurrencia. Al terminar la presentación de Metamorfosis, solo de batería del Taz incluido, los del grupo, el Lev, algunos más y yo nos fuimos a un local de la esquina a jugar billar y futillo mientras las cosas se iban calmando y el grupo del Chara actuaba. Dicen que el chara se cayó de espaldas con todo y el bajo a media canción, al levantarse se vió una quemadura de cigarro en la camisa y al grito de “Maidennnn” se la arrancó a pedazos.

Mientras estábamos en el billar, yo estaba hablando con el Kid, ese Kid todavía se caga de la risa cuando me recuerda esto, y yo le decía, (recordemos que con acento fingido), “vos, esha no me quiere, pero si sho la amooo”. Anécdota inolvidable aquella.

Entrada la noche se calmó todo. Yo me quedé a dormir allí, lo cual resultó siendo pésima idea debido a que a la mañana siguiente tuvimos que limpiar todo. A eso del medio día del domingo emprendí el largo recorrido de vuelta a mi casa a mal pasar la goma.

Fue una gran tarde aquella. Fue tan grande que unos cuates que se fueron a comer a Burger King y a buscar más guaro, se encontraron con dos de Bohemia Suburbana quienes les preguntaron que dónde era la fiesta donde había grupos de rock y regalaban guaro. La gente chupó, cantó, mosheó, chingó, vomitó, saltó, rió, fumó, chafió, cayó y disfrutó. Hubo Chupivio II, unos meses después durante otro viaje de los padres de Lev, solo que ese se los cuento otro día.

Vaya desde aquí un gran saludo a los que se pasaron por allí, entre los que recuerdo al Caballito, el Oliver, el Jason, la Beatriz, el Orellana, el Perdomo, el Christian, el Quique, la Jeannettía, el Chatío Espaderos, el Alejandro, uno que le decían el Tiburón, la Loca, el Chino, la Ana, todos los integrantes de Metamorfosis, que eran el Checha Hernández, Pepió, el Taz, el Kid y Espaderos, otros invitados que nunca sabré sus nombres, la patrulla de la Policía Nacional que se pasó a eso de las 5 de la tarde conminando al orden, el Chara y su grupo, y un montón mas de gente.

Mis queridos lectores, ¿Qué me cuentan de algún chupivio parecido? Lástima que en aquel entonces no los conocía porque los hubiera invitado, jajajaja. (El del dedo es el Cristian aunque insista en negarlo por bien portado dice èl jajajaja)

domingo, octubre 21, 2007

Las fiestas donde el Primo...Despelote Underground.

Esto que estoy a punto de contarles es la primera vez que sale a luz. Son secretos que mantuvimos los presentes a todo precio. Bueno, tampoco es que hiciéramos nada ilegal, pero el miedo que le teníamos a mi adorada tía nos hacía cerrar la boca como sepulcros milenarios. Hasta el día de hoy mis tíos, los papás de “El Primo” como lo conocen ustedes aquí en el ruletero, nunca se enteraron de las fiestas que se organizaron en su residencia. Y de todas formas, si en algún momento lo sospecharon, lo mas seguro es que me culparan a mí y no al primo, ¿verdad primo? Por lo general los deschongues correspondían con algún fin de semana que mis tíos se fueran al pueblo de los abuelos.

La primera de esas fiestas fue cuando el primo estaba en quinto bachillerato y yo ya iba por el segundo año de la U. Me llamó aquel que había invitado a los de su promo, que iban a llegar como 40, que iba a estar full de culitos (perdón de nuevo Lú), y que en resumen iba a ser una fiesta para recordar. Yo le avisé al Lev Andropov y para allá nos dirigimos, acompañados de un tío con el que trabajaba yo que también se apuntaba a la parranda. De los 40 que iban a llegar no llegaron ni 5, y lo full que iba a estar de culitos, pues no apareció ninguna. Esas historias ahora ya me las sé, pero en aquel tiempo todavía confiaba en que de verdad iban a aparecer. Lo mas cerote es que uno de los que llegó se huevió uno de los discos del Remasters de Led Zeppelin, el muy maldito, aunque lo devolvió a la fuerza como medio año después. La borrachera se hizo presente, cantamos, chupamos, había chela, guaro, tequila, invitamos al de la dómino´s pizza a que se echara un trago con nosotros, y lo peor, llamamos antiguos amores por teléfono, jajajaja.

Unos meses después la repetimos, pero para variar, ni un solo culito. Miento, si, apareció una pero se quedó con el recordado Juan Carlos (Q.E.P.D.). Nosotros teníamos poca luz en la casa y The Doors a todo volumen mientras nos echábamos los tragos, cuando llegaron a buscar a la patoja esta en un microbús como con 6 pisados que lo primero que hicieron fue preguntarle si estaba bien o si le habíamos hecho algo. Un momento tenso y todo se calmó, pero pretendieron entrar a la casa a pelearse con nosotros. Para esa vez invitamos a la vecina del primo, que tenía a unas amigas de su universidad porque sus papás tampoco estaban, que andaban con mis tíos creo, pero como eran meras creídas ni nos pelaron, y para enojarlas el Steve se subió al techo del carro donde andaban, con tan mala suerte que se resbaló y cayó con la rodilla en el centro del techo, dejando una marca bastante notoria.

En una de las tantas fiestas andaba por allí el otro primo, el Horacio, que pasó una noche entera dormido en el sillón sin quitarse unas botas vaqueras que cargaba, por lo que al día siguiente caminaba como loro en lámina caliente. Esta vez casi nos agarran, porque fue un fin de semana largo, así que tuvimos fiesta dos noches, pero la del sábado terminó casi a las 5 de la mañana, por lo que nos despertamos bastante tarde, contando con que mis tíos iban a llegar pasado el medio día. Llamamos al pueblo para que nos dieran un informe de la situación y resultó que ya iban llegando. Mientras nosotros llegábamos a la esquina de abajo con las bolsas de basura, vimos el carro aparecer por la esquina de arriba. Nos salvamos de pura guasa.

En otra de las fiestas, ya con el primo universitario y batería del grupo de rock Novena Luna, grupazo que solo tocó tres veces y una fue precisamente en esa fiesta, salieron a relucir las cucarachas, mezcla de khalua con tequila caliente y flameado que se toma con pajilla. Los resultados catastróficos no hay ni que describirlos, pero la cosa pasó por el Lev Andropov tocando batería a las 3 de la mañana. Como esta fiesta estuvo mera gruesa, la señora que trabajaba en la casa del primo desde que aquel era chavito le dijo que no tomara tanto que le iba a hacer mal, y el primo que ya andaba chulo el pisado, la terminó sacando de la casa. A la mañana siguiente mientras limpiábamos se preocupó de lo que iban a decir sus papás y su plan maestro para evitar los problemas fue subirse a la terraza, saltar de allí y con suerte romperse un brazo o una pierna, que mis tíos lo encontraran en el hospital y no se enojaran tanto. Por suerte, con el Taz logramos bajarlo cuando ya iba a media escalera.

En otra de las fiestas con otros cuates de la universidad del primo, ya empezaban a aparecer algunos culitos. Ese día llegó El Zacapa, solo a enamorarse de una chava que describió como su “Rosa Salvaje, Dios miyo…”. Esta fue mas catastrófica aun, vómitos por todas partes, un par de cuartos ocupados por parejitas, varios desmayados por el exceso alcohólico, uno que se metió medio gordo de botrán con un pichel de toki de uva, una fogata para exorcizar demonios que se organizó en el jardín y nosotros tratando de preservar el orden y que no hubiera un incendio, y cosas por el estilo.

Y me acuerdo de un par mas, pero los detalles son bastantes similares a estas. Muchá, yo siempre pregunto si esto será normal o no, pero les toca a ustedes contarme si otra gente también causa destrozos en sus propias casas con total impunidad como nosotros.

sábado, octubre 06, 2007

HE SOBREVIVIDO! (Lev Andropov en el Oktober Fest de Munich)

Mis estimados lectores, interrumpimos un momento la programación habitual de este su humilde blog para publicar la crónica del legendario Lev Andropov sobre el primer Oktober Fest que el muy cerote ha vivido. Ustedes leyeron aquí cuando aquel se embarco en la aventura que lo llevó a vivir a Alemania, y tuvieron la gentileza de desearle lo mejor y muchos éxitos. Ahora lean como se lo está pasado. Sin ninguna edición mas que las tildes y alguna coma, aquí les dejo la historia.

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HE SOBREVIVIDO! (Lev Andropov en el Oktober Fest de Munich)

Que onda Mijo!

Puta men, literalmente sobreviví al Oktober Fest... es el festival mas loco al que he ido en toda mi vida. Si Hitler hubiese ganado el tercer Reich ese seria el modus vivendi de los circos... vergas!... Felini Circus!... jajaja... calcula: Medida Standard: Maß = 1 Lt y un cacho mas. Segunda Medida: Doble Maß... claro que no lo probé que grosero... el Maß normal son unos tarrotes que hasta pesan vacíos. Encima solo para que te imaginés la salvajada: el fin de semana de la inauguración había poco más de un millón de personas en el famoso festival y el segundo fin de semana se rebasó el millón y medio. La cuenta de cervezas (Maß) vendidas para los primeros 5 días era de 3 y medio millones... puta!

Allí miras de todo, desde lo mas divertido hasta lo mas grotesco, como por ejemplo que iba yo caminando con Tanja por allí y de repente aparece un cerotón rubio como ruso, agacha la shola, guakea, luego grita, sacude la cabeza a los lados, y tambaleándose continua su camino con nosotros al frente y nos dice aun: PROST! con los dedos alzados... puta madre... eso mira mijo es como que tengás unas 10 Semanas Santas de Pana en un solo pijazo. No se como más describirlo.

Hay unas casotas que se llaman Zelt, allí caben alrededor de 6000 a 10000 gentes. Allí se sirve la chela, la comida y la fiesta y si no llegás temprano no cachás lugar. Así que a las 12 o 13 horas debes estar ya metido allí. Todos los culitos llegan con su Dirndl que es el traje este típico de acá, y te digo es de lo mas sexy que he visto, y la mayoría de locales hombres llegan con sus Leaderhosen, que son los pantalones esos de cuero como cortos.

Bueno en el centro del Zelt esta la banda en vivo, que tocan de todo. Cuando llega a medio día, todo en paz, música tradicional de Bavaria, covers tranquilinos, pero a las 16 horas empieza el desvergue men... calcula un set que te incluye Beatles, por alli sonó la Bamba, Doors, Rolling Stones, Elvis, Zeppelin, llegando a cosas mas grotescas como AC/DC... acá aman a AC/DC... allí si te digo, que para las 7 de la noche: yo pelé cables que pisados... todos mejor dicho. Hemos ido con amigos latinos de acá, que mirá, toda la mara para trepada en las mesas, gritando. Es como estar en un estadio donde todos a coro, con una birra gigante alzada al aire están cantando Highway To Hell, TNT, Enter Sand Man... que Sodoma ni que Gomorra. Para empeorar el asunto, la chela no solo es gigante sino que es super fuerte, con un par de Maßes esta uno bastante, bastante, bastante cabezón y con 3... para uno hasta el queso men. Yo de mula me tome 3, y jamás, jamás en mi vida había estado así de a pija con birra... puta... como cuando nos tomamos el Whiskey... pero solo 3 birras men... no entiendo todavía... de allí que le digo a Tanja: puta estoy perdiendo mis poderes o que putas... me dice que es una chela especial del Oktober Fest que naturalmente tiene mas contenido alcohólico, variando desde 7% la mas suave a mayores distancias dependiendo tu suerte de que barril te toco... que supuestamente le controlan el contenido pero mi huevo, esa mierda si te pone mijo, te lo digo de experto a experto cervecero.

Y bueno la banda toca una su fanfarria cada cierto tiempo, donde de obligado no solo tenés que cantar: “Ein Prosit der gemöglichkeit!” sino que tenés que brindar y echar el respectivo sorbo. En el concierto ni te das cuenta que tan rápido avanza la cosa y cuando sentís tu tarro vació... a pedir refill. El sábado del millón y medio de gentes fuimos con Tanja a los juegos, porque también hay juegos pues no es solo chupe. Quisimos entrar a una tienda pero estuvieron cerradas desde las 9.10 pues no cabía ni un pisado más.

Bueno, mirás las caídas de bolos de las mesas mas estrepitosas y cague de risa del mundo, debo decir que me paré atorando la ultima vez de risa, cuando un alemán no se que putas hizo, estábamos todos alrededor de la mesa sobre la banca, y no se como perdió el equilibrio, se fue hacia adelante, intentó meter las manos en la mesa húmeda, se le resbalaron, no se como se hecho un roll de aquellos de trapecista y luego paró entre la banca frontal y la mesa de cabeza solo con las patas de fuera... primero nos re cagamos de la risa y luego lo sacamos de las patas. Mirá, todas las mesas de los lados vieron esa caída, y como que la música exactamente se silencio así que solo escuchabas como a 50 gentes cagándose de risa, y al final: PROST! por la caída jajajaja

En fin mijo, tenés que venir un día a ver esta mierda en vivo. Vale la pena. Te lo juro. Es alegre, y hasta cierto punto sano, pues no vi un solo vergueo a pesar que hay tantos rifándose la vida en sendo festival de Baco. Allí si que hay cabrones que se rifan la vida, pues muchos paran intoxicados en el Hospital. Eso si se oye seguido en la noche: la bendita ambulancia va y viene. Pero bueno, al final es una experiencia bastante cool, y el ambiente del festín es de lo mas de a huevo que he vivido en todita mi vida. Vuelvo el otro año de nuevo, es mas mañana voy hahahaha

Va pues mijete! un gran abrazo! que la fuerza te acompañe! Servus!

Lev Andropov

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A vos mijo, te digo con total sinceridad que ni te ahueves, por allí te voy a caer antes de que te enterés, jajaja. Abrazos.

Su turno mis estimados lectores.

(Fotos gracias a Google)

domingo, septiembre 09, 2007

Héroes del Silencio en Guatemala - A seis días del concierto.

Mis queridos compatriotas, estamos solo a seis escasos días de que sean testigos de un acontecimiento grande en la historia del Rock en Español.

Este 15 de Septiembre los Héroes del Silencio van a desencadenar una serie de temas que los harán estremecerse como en los viejos tiempos. Los Héroes del Silencio por fin darán inicio a la gira conmemorativa del vigésimo aniversario de sus primeras grabaciones. Y esa gira iniciará en nuestra tierra.

A estas alturas todo da lo mismo. El precio de las entradas, las localidades dentro del estadio, la hora del concierto, como llegar, como vestirse, la lluvia, los cuates, el guaro, la mota, todo, termina siendo insignificante ante la emoción de estar allí.

Hasta hoy incluso tuve posibilidades de viajar a Guatemala para estar en el concierto, pero a última hora esas posibilidades se han desvanecido y no podré estar allí. En cambio, van los cuates y mi hermano, junto a los cuales me hubiera gustado moshear como hace 11 años, pero ya habrá una próxima oportunidad aunque tenga que ser con otro grupo.

A todos les digo, disfruten del concierto. A los que en aquel ya lejano 96 eran muy chavitos o por cualquier otra razón no presenciaron la Avalancha de rock de aquel entonces, solo me queda incitarlos a que vayan. Tienen una segunda oportunidad de ver un espectáculo digno de verse. No se lo pierdan. Yo estuve allí en aquel entonces y sigo diciendo que valió la pena.

El sábado, cuando ustedes estén cantando Decadencia, La Carta, Deshacer el Mundo, Flor Venenosa, y cualquier cosa que toquen, yo dedicaré un par de minutos a recordar el primer concierto en Guatemala y me tomaré una cerveza en honor a los recuerdos de cuando era un adolescente irresponsable, vestido de negro, con un litro gallo en la mano y caminando por las calles de Panajachel. Me tomaré una cerveza en honor a las borracheras de aquellos tiempos, a los amigos, a las aventuras, a ellas. Me tomaré una cerveza en memoria de aquellos años.

El Rock no ha muerto ni morirá jamás. Salud muchá!!!!

Otras notas en El Ruletero sobre Héroes del Silencio.

BUENAS NOCHES GUATEMALA...POR FIN NOS VEMOS LAS CARAS!!!

Héroes del Silencio vuelven, y vuelven a Guatemala.

Héroes del Silencio en Guatemala - Actualización



domingo, septiembre 02, 2007

De un viaje a Zacapa, un puente derribado y un cono hueviado.

La historia sale a la luz en el séptimo aniversario.

Del viaje: Aquellos primeros días de septiembre del 2000 se organizó la excursión al pueblo de los abuelos. Liderando la turba y como incitadores al desorden íbamos el Primo y yo. De montoneros venían: Mi hermana, Sergio (novio de mi hermana en aquel tiempo), Alejandra (una amiga de mi hermana), Giovanni (conocido como El Zacapa), Jicela (Hermana del Zacapa), Cristian (novio de Jicela y hoy en día su esposo), Luís Pedro y Laura María. Llegamos, saludamos a mi abuelo (QEPD) y empezamos el festival de Baco. Eran ríos de guaro muchá, que vergüenza pero era el desenfreno de los 23 años. Nos fuimos a los ríos de verdad, entre ellos el famoso Motagua. El Luís Pedro (esta parte de la historia ya la oyó Alecsya) iba presumiendo que había sido Scout y que sabía como moverse en el monte (Ni que fueras iguana vos). A la orilla del Motagua vimos una parte de tierra que parecía sospechosamente firme y como Luis Pedro encabezaba la marcha, Don Cerote, necio, dijo que por allí se podía pasar. Todos le dijimos que no pero como no nos quiso hacer caso, se fue acercando cada vez mas a la “tierra firme” y nosotros nos acomodamos para verlo. Dio un paso, dio dos, dio tres, y justo cuando empezábamos a creer que aguantaría, la corteza de lodo reseco se partió, haciendo que se hundiera hasta las rodillas en el mas asqueroso y maloliente fango, para deleite y regocijo nuestro claro, que lejos de ayudarlo a salir nos retorcimos de la risa por horas. Aquel salió de lodo hasta las nalgas. Se limpió y eventualmente volvimos a casa.

A todo esto, la Ale y el Primo sentían un poco de atracción, pero en ese tiempo el Primo tenía una novia mas o menos formal y me dijo con una cara de seriedad el cerote: “Primo, por favor no dejés que cometa una locura”. Dramático el comentario y además un grave error. Ese tipo de cosas no se le piden a uno que anda viendo como se ríe de los demás. Predecible, después de dos tragos el Primo inició sus ataques de aproximación a la Ale, todos y cada uno desbaratados a conciencia por mi oportuna intervención. La Laura y el Luís Pedro empezaron a ayudar. Estábamos en la más completa oscuridad, yo tirado sobre unos cojines bajo la hamaca donde estaba desparramada la Laura. Frente a nosotros en un sillón el Primo y la Ale, juntitos pero quietos. Cuando empezaron a hacer amagos de besarse, les tomé una foto digna de Pulitzer, ayudado por la Laura. La Ale enojada se levantó y creímos que había salido de la casa, pero no. Al rato la Laura se levantó a esconder la cámara para que no nos velaran el rollo, cabal a encontrarlos en plena detallada y con intenciones de más. Fue sin querer y menos mal, porque a los 5 minutos hubieran estado en un proceso más complicado de interrumpir y justo en ese momento hubiera entrado mi abuelo que mi viejito querido iba a ver si necesitábamos algo. La Ale se encabronó de verdad y se fue con mi hermana a dormir a otra casa, dejando al Primo con un cierto desasosiego que tardó unos años en quitarse. El Primo y la Ale, hoy en día son flamantes esposos y futuros padres de mi sobrino y ahijado Sebastián. Más que impedir solo atrasamos las cosas, pero vaya que disfrutamos matándoles la pasión a esos dos aquella noche.

Luego dedicamos la noche entera a emborrachar hasta el desmayo al novio de mi hermana y al novio de la hermana del Zacapa, con la excusa falsa de que como tradición para aceptarlos tenían que demostrar cuanto podían beber. Los maquillamos, les tomamos fotos y los sacamos a dormir fuera de la casa por si se les salía todo lo que habían tomado. El Zacapa que siempre ha tenido fama de morro para los tragos se estaba haciendo la bestia para no chupar, yo le pasé un vaso diciéndole que le pegara un buen trago, él lo hizo y tirando el resto del vaso a la grama dijo: “María Santísima, que fuerte estaba eso”. El vaso solo tenía Seven Up. Amaneció domingo, día que emprenderíamos el regreso a la ciudad, pero nos esperaba una sorpresa.

Del puente derribado: Mientras nosotros estábamos concentrados en emborracharnos, en las primeras horas de aquel domingo, un trailero venía despepitado por la carretera y en la bajada de Río Hondo perdió el control del trailer, y este, con todo el peso de su carga y la velocidad que traía, impactó en el punto preciso del puente para echarlo abajo. En pedacitos quedó el puente sobre el río y diseminada la carga. Al trailero solo se le partió un brazo según dijeron. Nos enteramos en la mañana del domingo, pero de nada servía porque los carros en los que íbamos no podían cruzar el cauce del río. Había que esperar a que abrieran un paso. Eso no sucedió el domingo. Nos dijeron que pasaríamos el lunes a las 6 de la mañana y desde las 5 estábamos haciendo cola como a 2km del puente. Por fin pasamos a eso de las 10 de la mañana. Cristian tenía ese día una entrevista de trabajo, el Primo, el Luís Pedro y yo trabajábamos por nuestra cuenta así que no había problema y los demás se las arreglaron. Todavía faltaba para llegar a la capital.

Del cono hueviado: Entre El Rancho y Guastatoya estaba la gente de Caminos reparando la carretera. Dejaban pasar de un lado y después al otro. Esperamos allí casi dos horas, pues cuando cerraron el paso por segunda vez en nuestra vía, solo nos quedaron enfrente dos carros y una camioneta. Agobiados por el calor de la zona tuvimos tiempo de que se nos ocurriera una travesura más. Llevarnos un cono de señalización como recuerdo. Decidimos hacerlo cuando la fila empezara a circular. Vimos que los carros de adelante y la camioneta empezaban a moverse y yo, con toda mi musculatura potencial (va, la panza pues), me salí hasta la cintura por la ventana, agarré el cono y empecé a meterlo al carro, pero “oh mierda”, en el preciso instante que yo lo metía por la ventana, los trabajadores de Caminos se dieron cuenta y la camioneta de enfrente se detuvo a dejar que una vendedora de semillas de marañón se bajara. Todo pasó como en cámara lenta. Los de Caminos se acercaban, la camioneta no se movía, el Zacapa se lanzó sobre el cono para taparlo, el Luís Pedro maniobró para esquivar a la camioneta y huimos despavoridos en pos de la capital. El viaje aun no había terminado, porque llegando a Llano Largo, un camión cargado de Aceite Ideal se dio vuelta, dejando el asfalto como sartén de teflón nuevo. A las 4 de la tarde entré a mi casa, para un viaje de 145Km que empezó a las 5 de la mañana. Que buenos tiempos.

Antes de terminar el post, quiero enviar un abrazo a Don Augusto Morales, Tío Guto, mi abuelo del alma que Dios tenga en su gloria. Siempre nos recibió con los brazos abiertos y una sonrisa, alegre de que fuéramos a llenarle de bulla y escándalo la casa por un par de días, aunque no lo dejáramos dormir muy bien. Los amigos y las amigas lo recuerdan abuelo. Y hay que ver como se rió el abuelo cuando vio al legendario Lev Andropov cocinando panqueques durante otro de los viajes que algún día les contaré, ¿Verdad mijo?

Han pasado ya 7 años de aquel fin de semana, y pareciera que fue ayer. Viejos los cerros pero todavía echan palitos vos Laura. Salud!!!! Su turno mis estimados lectores.

domingo, julio 01, 2007

He caído de mi gracia. Ya bailé reguetón, muchá

Bueno, bailar lo que se dice bailar, técnicamente bailar pues no, pero si que me paré a media pista a mover mis anillos de músculo potencial, eufemismo que utilizo para referirme a mis llantas. Que huevos, lo sé, nunca pensé que sería capaz de caer tan bajo desde que hace 16 años bailé en una fiesta tratando de imitar los pasos que hacían todos al ritmo de Ice Ice Baby (saludos Kid). Pues aun después de eso, fue posible caer más y más. Yo, un rocker a muerte, un seguidor del metal. Seguramente fui víctima de una conspiración.

Perfecto, ya superé la etapa de la autocrítica y de las críticas de ustedes. Ahora les cuento un poco de cómo fue que ocurrió semejante acontecimiento cuando todos los que me conocen saben de mi mas que absoluta negativa a bailar no solo reguetón sino cualquier otro genero merengo-trópico-salsoso-mierda parecido.

Estaba yo muy tranquilo tomándome unas cervecitas y escuchando buena música en el mítico Hard Rock Café, sin meterme con nadie, relajado, cómodo, tuanis. Hasta que me llamó el moro, que después de 10 años por fin se iba para Túnez en dos días, que a saber si iba a regresar y que lo fuera a despedir al bar, que iba a trabajar todavía toda esa noche. Pues solidario con la mara, para allá me dirigí.

Mi intención era estar una hora cuando mucho, tomarme un par de cerbatanas y después irme a dormir. Va, la cosa es que el cuento se terminó alargando, el lugar estaba a reventar y había muy buena presencia femenina. En eso que aparecieron dos “chamas” cuatas del moro, entronas las jodidas y bastante potables como diría el primo. A mi ni me estaban pelando, porque lo que en realidad querían era que aquel autorizará a que no les cobraran la cuenta, aunque claro, si había que pagar la cuenta por ellas a mí ya se me habían ocurrido un par de formas de trueque, aunque no nos adelantemos. Al final las chavas se fueron a una mesa solas a darle duro a su botella de vodka.

Al rato aparecieron frente a la mesa donde estábamos, bailando de la manera más provocativa que se puedan imaginar. La que parecía llevar la voz cantante iba con un jeans, una blusita azul con el ombliguito al aire y botas. La otra, completamente de negro, en un pantalón ajustadísimo, un top y tacones, como ya dije, todo de color negro, y con la piel blanca como papel, el contraste era bastante digno de apreciar.

Yo siempre he tenido una perspectiva muy clara de mi umbral del ridículo, límite que señala lo que hago y lo que no, pero el desvelo, las cervezas, la calentura, ver las gotas de sudor recorriendo toda su columna vertebral y las curvas de aquella diabla, la verdad es que cuando me dijo que quería seguir bailando casi tiro por los aires la mesa, las cervezas y hasta las sillas para seguirla como perrito obediente de la mano hasta el centro de la pista. Y el umbral del ridículo quedó oficialmente en el olvido.

De la bailada en sí ni les cuento muchá, solo les digo que era un amasijo de carne por todas partes, una sobijiadera de campeonato y una restregadera de escándalo, cortesía del famoso reguetón de los huevos. Esta cosa es más sexual que el tango, la quebradita y la lambada juntos, es lo único que les puedo decir.

Total, que para no levantar falsas expectativas la noche volvió a terminar en nada igual que en el post de la rubia loca. Amaneció, eso sí, después de sudar unos cuantos litros en la pista, las llevé a las dos a sus respectivas casas, después llevé al moro a la de él, donde lo estaba esperando la esposa lista para moronguearlo y me fui a dormir casi a la misma hora que cuando se me perdió el domingo.

Eso sí, quedó la amenaza pendiente de volver a vernos este fin de semana que llega, yo sólo con las dos debido al viaje del moro, así que los mantendré al tanto de mis peripecias a ver si en una de estas en lugar de bailar reguetón me las convenzo de irle a dar una tronadita al catre, imagínense que si estoy de suerte hasta me echo un trío espectacular con dos individuas de impacto. Morbo-psicosis, yeah!!!

NOTA IMPORTANTE PARA MIS LECTORAS:
A todas mis lectoras les ofrezco mis disculpas por semejante post, pero muchá, entiéndanme, estas son de esas experiencias que hay que presumir con los cuates y es mas fácil hacerlo por aquí. Y antes de que me regañen por semejante post machista, déjenme que les cuenta que a modo de castigo, cuando venía de regreso se me estallaron dos llantas del carro, no había grúa disponible y estaba en una zona peligrosa, así que seguí sin importarme terminar de destruirlas. Mañana tendré que resolver lo de las llantas nuevas, pero de momento sigo como hipnotizado, pensando en piel blanca y tela negra, jajajajajaja.

jueves, diciembre 14, 2006

Casados contra Solteros. Una batalla épica anual.

A escasos 145km al oriente de la Ciudad de Guatemala se encuentra un pintoresco pueblecito, en la fértil tierra de Zacapa, de nombre Jumuzna, entre el Motagua y el Riachuelo (Río Jones), a la vera del camino, unos cientos de metros oculto de la carretera al atlántico. Un pueblo donde todos son familia aun sin serlo por consanguinidad. Un pueblo que recibe a todos con los brazos abiertos.

Allí, dos veces al año, a finales de Diciembre, se ve interrumpida la tranquilidad de sus pocas calles, pues se lleva a cabo desde hace unas décadas una cruenta batalla futbolística, los Casados contra los Solteros. En el formato de ida y vuelta, se juega el primer partido el fin de semana antes de la navidad y el segundo por lo general el 31 de diciembre. La única regla aparte de las normales del fútbol: Sólo puede jugar gente del pueblo, por derecho de sangre o por unión conyugal. En mi caso, tengo derecho de sangre, pues mi madre es originaria del pueblo. Mi padre, podía jugar por ser esposo de mi madre precisamente.

Hasta donde sé, nadie recuerda el año exacto en que empezaron a jugar el “Solteros contra Casados”, o “Casados contra Solteros”, como se le quiera decir, pero por lo menos se lleva jugando 30 años consecutivos. Se de algunos que jugaron en el equipo de los solteros y hoy en día ya son abuelos, como el Otto Morales por ejemplo. Cada año se entregan trofeos al ganador, al goleador y al portero menos vencido.

Bueno. El truco aquí es que no son simplemente dos partidos de fútbol comunes y corrientes. Son dos batallas campales, dos encuentros encarnizados. ¿Se acuerdan del cabezazo de Zidane a Matterazi? Pues aquí han ocurrido más de una vez y cosas bastante más violentas, llegando casi a los balazos. Recuerdo una vez, entré cuando faltaban como 10 minutos y me dieron un pase por la banda, yo estaba tan emocionado que hasta me imaginé como iba a celebrar el gol, claro, asumiendo que me permitieran llegar cerca de la portería, pero antes de darme cuenta el suelo desapareció de debajo de mis pies y mi vista alternaba entre el cielo y la grama. Cuando el movimiento se detuvo, quede tendido de espaldas viendo las nubes y al pararme pregunté qué había pasado. Uno de los casados me arrolló sin ninguna contemplación. Y eso es una de las cosas más suaves que he visto.

La iniciación en esta actividad suele darse alrededor de los 14 o 15 años para los solteros, y los casados cuando deciden dejar de vivir bien. Los casados son los que mas oportunidad tiene de incluir jugadores “extranjeros” pues cuentan con los esposos de las mujeres del pueblo, nativas o descendientes, mientras que nosotros los solteros dependemos únicamente de la cantera para reponer las bajas del equipo. Yo jugué por primera vez, bueno, eso es decir mucho, para ser mas correctos diría que ingresé al campo durante uno de estos partidos por primera vez en el año de 1992, cuando tenía 15 añitos recién cumplidos.

Deberían ver el ambiente. El pueblo se llena con todos los que viven en la capital y algunos que viajan del exterior para estar presentes. Hay música, cohetes, bombas, tragos, de todo. Algunos años se estrena uniforme. Recuerdo uno de los Casados que fue personalizado, cada uno tenía un escudo alusivo a su actividad laboral y una frase descriptiva. El de mi padre, quien era abogado, tenía una pluma y un libro y su frase decía: “Jumuzneco por ella y mis amigos”. El de otro de los casados decía “Vine a Jumuzna y me quedé”, y cosas por el estilo. El de nosotros los solteros decía “Solterito Puro”.

Frente al campo está “la tienda de la Olga”, sitio que sirve como vestuario para los dos equipos y donde se dan las instrucciones tácticas a las alineaciones. Antes del juego se dicen algunas palabras, se recuerda a los que han partido al otro mundo durante el año, se agradece la presencia de la gente, se pide tranquilidad y juego limpio a los jugadores y se da el pitazo inicial. Con el pitazo se olvidan los buenos deseos, se acaban los lazos familiares y enfrente solo queda el enemigo. Por costumbre la gente suele apoyar a los solteros, aunque los casados también llevan su buena porra.

Los casados se dirigen solos mientras que los solteros cuentan con la dirección técnica de Robidio, un señor que dejó de jugar hace años pero que desde entonces, aparte de ser dueño del terreno donde está el campo, dirige técnicamente al equipo. Un gran estratega. Prueba de ello es que los años que yo participé evitaba al máximo incluirme en la alineación titular.

Una vez concluidos los primeros dos tiempos, es decir, el partido completo, empieza el tercer tiempo, la parte mas alegre del juego, donde otra vez revive la unión y los dos equipos por igual se vuelven a la tienda-vestuario a celebrar un año mas haber cumplido con la tradición, pudiendo llegar a amanecer acompañados por una guitarra, muchas cervezas, chicharrones, yuca cocida y tortillas.

En esta tradición futbolística ha participado cantidad de gente, llegando a contar con verdaderos símbolos y autenticas instituciones dentro de ambos equipos. Otto, Ervin, Gilberto, Mynor, La Chiva, Mi Viejo, entre algunos de los casados. El Porosoco, Giovanni y Gerson entre los solteros. Y menciono a estos tres solteros porque son los mas viejos en participar. Salvo el Giovanni que tiene mi edad, los otros dos pasan los 30 con bastante ventaja.

Este año, luego de 5 años de ausencia, volveré al pueblo a presenciar tan alegre tradición, y digo presenciar, porque participar en los primeros dos tiempos sería poner en riesgo mi salud, considerando mi avasalladora figura, mi escultural cuerpo y mi devastadora condición física. El simple hecho de ponerme el uniforme ya sería casi un deporte extremo, jajaja. Pero bueno, una cosa si es segura. Voy a dar mi mejor esfuerzo en el crucial tercer tiempo. De momento, aquí les dejo un par de fotos de los Solteros, con 10 años de separación. La primera, sacada de un video de hace 12 años.

De pie:
Douglas, Valmer, Cristian, Baldemar, Jorge, Manuel Aldana, Danilo, Miltón, Manuel Interiano, Bresney, Estuardo y Gerson.

Sentados:
Joliver, Giovanni, Andy (sí, el mismísimo yo), Edgar, Edwar y Juan Carlos (la cangreja Rossell).

De esta alineación solo quedamos tres solteros. Gerson, Giovanni y yo.



De pie:
Horacio, Luís Francisco, Otto Jr, Christian, Esbin, Renato, Fernando, Gerson.

Sentados:
Javier, Ángel (El Porosoco), Elvis, Selvin, Giovanni.

Esta foto se tomó un par de años después de irme de Guatemala, de hecho yo todavía utilicé ese uniforme en el 2001, la número 12 en honor a mi viejo. De esta alineación ya se casaron como 4 más.

lunes, noviembre 27, 2006

Un cuento sin moraleja.

Aclaración: Los hechos, lugares y personajes aquí presentes son ficción y cualquier parecido con hechos, lugares y personajes reales es pura coincidencia.


¿Por qué no te venís con nosotros a Panatitlán?, le preguntó Magnolia a Osvaldo, quien contestó que casi seguro que sí, poniendo cara de duda, mientras en realidad pensaba que ni el fin del mundo le impediría ir en ese viaje con aquella chica guapa. Ok, le dijo Magnolia, te pasamos buscando con mis hermanas a tu casa dentro de dos días.

A Osvaldo le pasaron los dos días volando. Al fin allá iba en el carro de la hermana de Magnolia, Dora, camino al mencionado lugar. Por aquel entonces Dora ya era novia de Antonio, uno de los mejores amigos de Osvaldo. Pero había pelo en la sopa, porque cuando ya iban a medio camino, y pese a todas las ilusiones de Osvaldo, dice Magnolia: Espero que Rupert ya esté allí. ¿Y quien putas es Rupert? Se preguntó para sus adentros Osvaldo, seguro de que en un par de segundos se iba a enterar, y en efecto se enteró, que era un pretendiente europeo de Magnolia, quien iba emocionada a su encuentro.

Bueno, pues ya está. Solo para variar le tocaba a Osvaldo pasear su cara de imbécil por enésima vez. Al final tampoco es que importara mucho porque en Panatitlán siempre había algún amigo con el cual pasar el tiempo. La carretera se fue terminando y antes de darse cuenta ya estaban allí.

Después de buscar alojamiento y guardar las mochilas, nuestros personajes salieron a caminar. Osvaldo iba como distraído, pero se alegró al toparse de frente con Humberto, otro de sus mejores amigos, quien estaba cómodamente acostado en la acera, con la cabeza recostada en un poste del alumbrado público y sosteniendo una botella vacía de vodka. ¿La razón? Que la ingrata de la novia lo había mandado a freír monas el día de Navidad. Osvaldo y Alfredo, este último también hermano de Magnolia, se sentaron con Humberto, lo despertaron un poco y después de los saludos de rigor se tomaron unos cuantos litrines de cerveza mientras las féminas de la historia se iban a vestir para la noche de fiesta que les esperaba.

Unas horas mas tarde los dos grupos se encontraron. El pueblo ya estaba animado y en la calle todo era festejar, beber, bailar, cantar. En eso apareció el peine, el famoso europeo, medio bolo, medio mula. El grupo lo estaba pasando bien, en plena calle, hasta que el europeo tuvo la mala idea de hablar despectivamente de la capacidad de ingestión alcohólica de los allí presentes. Sus palabras fueron más o menos: “Nadie aquí puede tomar tanta cerveza como yo”. A semejante e irresponsable afirmación, Osvaldo herido en su orgullo, Alfredo dispuesto a demostrar lo contrario, y Humberto por solidario con los otros dos, aceptaron el reto.

Sin hablar mucho empezaron a circular los litrógenos de jugo de cebada, lúpulo y otros granos debidamente fermentados. Cayó Alfredo. Humberto no cayó pero escurrió bulto para irse a tocar tambores con unos que hacían la danza con las cadenas que en la punta tienen una bola de fuego. Solo Osvaldo resistía, y por un momento dudó. Pero el europeo hizo un comentario fuera de lugar, denigrante hacia Magnolia y por demás innecesario. Eso bastó para que Osvaldo sacara fuerzas de flaqueza, segundo aire y se armara de tripas, corazón y buche. No abandonó la batalla hasta que vio al rival derrotado, abatido, derrumbado, vomitado. Nuestro héroe estaba mal, se encontraba débil, pero resistió de pie para luchar un día más. A esas alturas el grupo era numeroso, debido a lo bullicioso de la competencia. Hasta el Teco, cantante del grupo La Zona, estaba allí.

En plena madrugada caminaron hasta el lago, estuvieron un rato allí y regresaron. A medio camino de vuelta una sombra en un zaguán los asustó. Era el europeo que vagaba, cual alma en pena, en busca de su hotel. Para no ser malas personas lo rescataron. Las señoritas se fueron a dormir mientras Osvaldo y Alfredo se iban a buscar otras cervezas para terminar la jornada. A la mañana siguiente se levantaron, todos bien arreglados y después de desayunar, emprendieron el regreso a la ciudad, rumbo a la cotidianeidad abrumadora de sus vidas. Osvaldo, por supuesto, solo y con un malestar etílico indescriptible.

Moraleja:
Cómo dice el título, no tiene, pero si algo sacan ustedes en claro de todo esto, no dejen de contármelo porque a mí no se me ocurrió y se me hace que mas de algo importante hay por allí que deberíamos aprender.

De momento se me ocurren un par de cosas, no a nivel de moraleja pero si interesantes como para no dejarlas pasar. Primero, la imaginación de nuestro amigo Osvaldo, que le jugó una mala pasada, aunque a quien de nosotros no se le ha ido el hilo entre la imaginación, la ilusión, la sugestión y el auto convencimiento. Segundo, nuestro héroe corrió con suerte, porque logró resistir (aunque en lo personal pienso que fue inútil su interferencia, ya que cuando las cosas deben seguir su camino, lo siguen inexorablemente), y bueno, resistió aunque pudo no lograrlo. Todo era una apuesta al final de cuentas, y si no hubiera resistido, no solo no hubiera evitado lo que quería evitar (que de todas formas creo que no evitó) sino que encima hubiera quedado de mala copa. Algo remarcable en el cuento es la fidelidad de los amigos. Allí estuvieron hasta el último momento. Pero yo creo que ya le estamos dando demasiadas vueltas al más inútil de los cuentos. Salud!!!!!