martes, junio 02, 2009

Manual de flechas a prueba de tontos.

Ese término de “a prueba de tontos” siempre me ha gustado, sobre todo porque no lo entiendo, mas que nada pienso que se presta a cierta ambigüedad al utilizarlo ya que nunca se aclara si lo que es “a prueba de tontos” adquiere ese calificativo porque es tan complicado que ningún tonto puede hacerlo o porque es tan sencillo que hasta los tontos lo podrían hacer. Piénsenlo y verán que se necesita la aclaración. Además decía uno de los mejores catedráticos que yo tuve en la universidad, cuando se trataba de diseñar sistemas: “no gasten su esfuerzo en diseñar y programar un sistema a prueba de tontos, porque cada día hay mas y mejores tontos. Solo se van a cansar tratando de lograrlo.” Sabias palabras, sabias palabras.

Pero lo que nos atañe y por lo cual empecé este post se origina en un artículo que leí por allí en alguna revista donde los editores pedían que los lectores les escribieran acerca de lo que les molesta, y yo aunque no les escribí reconozco que me molesta hasta el punto de perder el control ver la absoluta inutilidad de ciertas personas para interpretar y entender el funcionamiento de una simple flecha, situación que se ha agravado desde que tengo que ir a un centro comercial todos los días, lugar donde abundan las flechas sobre todo en dos lugares: el estacionamiento y los ascensores.

En primer lugar, en el estacionamiento las flechas sirven para marcar la dirección hacia donde uno se puede, y se debe, dirigir. Si la punta de la flecha, que es la parte mas afilada y la que apunta hacia uno de los lados, está hacia la derecha, solo hacia la derecha podemos ir y viceversa. Para darles una pista mas, sí la susodicha punta de la flecha apunta exactamente hacia uno, quiere decir que vamos en contra del sentido correcto de circulación, por lo que necesitamos dar la vuelta y regresar por donde venimos a menos que querramos correr el riesgo de estamparnos contra alguien que sí viene en la dirección correcta. Favor tomar nota para no chingar innecesariamente a los demás. Aprovechando el tema del estacionamiento quisiera comentarle a mucha gente que pareciera carecer de la mas elemental de las lógicas: si la entrada y salida al lugar se encuentran al nivel de la calle y ese es el nivel 1, quiere decir que para llegar al sótano 1 tuvimos que descender, y tuvimos que descender más aun si actualmente nos encontramos en el sótano 2. Por lo tanto, pienso yo que es absolutamente obvio y evidente que para salir desde donde estemos es necesario subir y no todo lo contrario, sobre todo si ya vamos a medio camino del sótano 3, por la pendiente que se utiliza para subir y no para bajar y con una mas que visible flecha de 4 metros pintada en amarillo chinto en medio del pavimento. Por favor notificárselo a la persona que estuvo a punto de desarmar su carro contra el mío el día de hoy y encima tener el descaro de preguntarme si seguía bajando encontraría la salida ¿cómo así? En fin, al menos me libré del putazo.

En segundo lugar, en los ascensores, las flechas indican la dirección que lleva el aparato y el numerito o las letras a la par de la puta flecha marcan el nivel en el que se encuentra. Para que sea mas sencillo de entender...Sí la flecha apunta hacia arriba, el aparato va subiendo. Sí la flecha apunta hacia abajo, el aparato va bajando. ¿De verdad es tan difícil de entender? ¿Es mucho pedir que la gente tenga un mínimo discernimiento suficiente para entender esto? A lo mejor es mas sencillo con un ejemplo mas práctico. Digamos que se encuentran en el el sótano 1 y necesitan llegar al piso 3. Me parece innecesario aclararlo pero de todas formas lo haré para los que no vieron Plaza Sésamo que se requiere subir, dirigirse hacia arriba. Por lo tanto, limítense a presionar el botón que indica una flecha hacia arriba, para subir, y entren en el ascensor que se abra y tenga una flecha que apunta hacia arriba. Si la flecha no apunta hacia arriba, el ascensor no va a subir y lo único que conseguirán aunque pongan cara de simpáticos es que quienes abordamos el ascensor en la dirección correcta pensemos de ustedes que son unos completos imbéciles y no, no vamos a pensar que van distraídos, no se engañen con eso. Y ya que toqué el tema de los ascensores, aprovecho para indicar que es físicamente imposible que entren al ascensor por el mismo camino por el cual alguien está intentando salir, así que se agradecería muchísimo demostraran la educación mas elemental apartándose y dejando el camino libre para los que necesitan salir, que luego de que ellos salgan ustedes podrán entrar tranquilamente. Los ascensores no son como los ruleteros que se van a ir sin dejarlos abordar. A la señora y su familia que se subieron en el piso 2 cuando el ascensor iba en dirección hacia arriba y ellas se dirigían hacia abajo, y encima de eso cuando llegamos al piso 3 bloqueaban completamente la salida del ascensor y tuvieron el descaro de decir que no se movían porque había mucho gente esperando y no quería perder su lugar y que quienes íbamos en el fondo del ascensor nos quedáramos allí y las acompañáramos hasta el sótano 3 para después volver a subir, quiero aprovechar a decirle que a pesar de su absoluta carencia de educación que no me arrepiento de haber dicho que se quitara o no, igual iba yo a salir en ese instante del ascensor. La próxima vez tómese la molestia de ver la dirección que indica la flecha será tomada por el ascensor.

En fin, que luego de leer este post espero haber ayudado a su comprensión del funcionamiento básico de las flechas. Y ahora que lo pienso, podría enviar este post a la revista donde pedían que les enviaran artículos sobre lo que nos molesta. Salud.

“Stupid is as stupid does” - Forrest Gump.

domingo, mayo 17, 2009

De la situación actual y lo que piensa el Ruletero.

Estimados lectores y lectoras, durante todos estos días he estado evitando escribir al respecto de la situación actual que se vive en el país, con la muerte del señor Rosenberg(QEPD), las acusaciones hacia el presidente y su círculo más próximo, las acusaciones contra banrural, la detención de Jean por su post en twitter, las manifestaciones de rechazo a la actual administración pública, las manifestaciones de apoyo a la misma y en general sobre la crisis institucional y política que se vive hoy por hoy.

Siendo el internet y los blogs un medio de comunicación masivo y global, considero que ya no se le puede categorizar como no tradicional, pues ha superado en alcance y llegada a los medios convencionales tanto escritos como radiales o televisivos. Por eso mismo mucha gente cree que cada uno de los que utilizamos esta vía de comunicación deberíamos estar comprometidos con las causas de todos y en cierta forma lo estamos en mayor o menor medida.

Quiero reconocer, a riesgo de decepcionar a muchas personas que probablemente esperaban un activismo mas decidido por parte del ruletero, que en lo personal prefiero desmarcarme de las confrontaciones, y voy a explicarles por qué, pero antes quiero dar las gracias a toda la gente que ha manifestado su repudio ante la situación actual del país realizando acciones de protesta, demostrando que aun creen posible que el país cambie, equilibrando un poco para compensar a quienes como yo, hace mucho tiempo dejamos de creer.

Decía que prefiero desmarcarme porque aunque me pase de cínico al decirlo, no creo que sirva de nada ni que vaya a tener algún efecto positivo en el futuro inmediato de nuestro país. No quiero pasarme de ingenuo y por eso no creo que en realidad el acontecer diario de nuestro país esté en nuestras manos. Hace mucho tiempo que dejó de estarlo. Un amigo mío decía en otro sitio de internet que en este país no existen altares para los héroes y sus palabras son muy ciertas. Se que estas palabras se van a pasar a un nuevo nivel de egoísmo social, pero encuentro totalmente inútil y sin sentido el sacrificio personal, inmolarse por un pueblo indiferente y desagradecido, que lleva muchos años permitiendo que las cosas pasen, haciendo la vista a un lado y que se engaña pensando que a pesar de la inercia descendente que ya alcanzamos, las soluciones inmediatas son posibles.

De todos los que siguen este blog regularmente es sabido que por trabajo he tenido la oportunidad de vivir en otros dos países durante los últimos años. Vivía en España cuando el gobierno español anunció la decisión de que España se uniera a Estados Unidos en la invasión a Irak. Fui testigo de manifestaciones multitudinarias, y cuando digo multitudinarias no estoy hablando de cincuenta mil personas, estoy hablando de cientos de miles, de millones a lo largo y ancho del país. ¿Sirvió de algo? No. Al cabo de unos días los primeros efectivos españoles embarcaban rumbo a Irak y unos meses después Madrid sufría el peor atentado terrorista de su historia como represalia por aquella decisión equivocada y claramente impopular. La opinión de aquellos millones de personas, de los cuales yo era uno mas, no contó para nada y pasó lo que pasó. Hasta que el pueblo castigó con votos a los que consideró responsables, quienes pasaron de contar con mayoría absoluta a perder las elecciones por un amplio margen.

Un tiempo después, viviendo ya en Venezuela otra vez vi a millones de personas manifestarse en contra de multitud de decisiones del régimen de Chávez, por las mas diversas razones. Vi de nuevo las manifestaciones multitudinarias que solo servían para que los que marchaban hasta adelante respiraran gas lacrimógeno y recibieran perdigonazos de goma, pero que de ninguna manera resultaron en algo positivo para el pueblo. Lo único que consiguieron fue generar un cisma social y un enfrentamiento que se ha enraizado ya en la idiosincracia social de aquel país, llegando incluso a separar familias por sus diferencias políticas, caso que también conocí de primera mano. ¿Sirvió de algo? No. Hasta que el pueblo le recupero un poco de territorio electoralmente hablando al gobierno, quien sin embargo ignoró por completo esa voluntad del pueblo, desencadenó acciones para desvirtuar esa victoria y hoy en día es infinitamente mas poderoso e inmune a la opinión del pueblo que hace 10 años.

Y aquí pasa lo mismo. Otro amigo decía que habría que traer a los guatemaltecos del 44, pero veo muy difícil que los encontremos. Ya no quedan, y nosotros ya no somos así. Decepción tras decepción, acto de corrupción tras corrupción, han ido eliminando nuestro idealismo, nuestra capacidad de reacción, nuestra esperanza.

Por eso mi posición es egoísta e indiferente. Yo lo único que quiero es mantener mi trabajo, mal que bien y a empujones poder pagar mis cuentas y la comida. ¿La violencia? Es un flagelo que nos azota todos los días y solo podemos esperar que no la veamos cerca, pero no es nada nuevo ni de extrañar cuando la nuestra se ha convertido en una sociedad inherentemente violenta en todos sus niveles. Estudiémonos cada uno de nosotros con sinceridad y verán como las reacciones violentas las tenemos demasiado cerca de la superficie. Nunca he creído en segundas oportunidades, porque ningún ser humano las merece. Quien peca una vez volverá a pecar. Quien roba una vez volverá a robar. Y eso se puede trasladar a instituciones y países.

Lo que si quiero que comprendan es que no se puede permitir la polarización de la sociedad. Al producirse dicha polarización si que será el tiro de gracia para las esperanzas que alguna vez las cosas cambien. No se puede permitir que se siembren odios entre el pueblo por la clase social, por el credo religioso, por la tendencia política, por la raza o por lo que sea. Esto no se trata de un duelo entre ricos y pobres, o entre derecha e izquierda. Todos los interesados deben recordar que la autocrítica es muy importante y que si de verdad creen en una ideología política tienen que apoyar a la ideología como institución y no al hombre como individuo que la trata de implantar. Si ese individuo es ineficaz y está fallando, se le deben señalar sus errores y reconocerlo como el fracaso que es, pero nunca apoyarlo a ciegas solo porque medianamente está del lado al que apoyamos. Eso solo nos hundirá mas rápido. Recordar que creamos en lo que creamos, apoyemos al oficialismo o a la oposición, antes que nada somos Guatemaltecos y si en el barco en el que estamos lo que hay para comer es mierda, pues mierda vamos a comer todos, sin importar en que punto de la ciudad nos concentramos hoy.

No hace falta que me maltraten o que me digan que esa no es la posición que hay que tomar, que así nada cambiara. Eso ya lo se yo por mi propia cuenta. Es solo que no creo que sea posible que nada cambie se haga lo que se haga y gobierne quien gobierne. A pesar de que creo en Dios, no creo que esto sea cosa de estarlo invocando y decir que solo Dios puede hacer que esto mejore. Esta situación es cosa nuestra, nosotros la provocamos y ahora se nos ha ido de las manos. Perdonen mi pesimismo, pero esta situación ha hecho brotar mi lado pesimista de la manera mas fácil. ¿Qué pasará? Nadie lo sabe, aunque la respuesta mas común es nada. Probablemente. O a lo mejor, y eso espero, me tenga que terminar tragando mis palabras al respecto de que nada va a cambiar. El tiempo lo dirá.

domingo, mayo 10, 2009

Decidir, largarse, volver, continuar. Crecer.

Hay momentos trascendentales a lo largo de la vida, situaciones que se nos presentan de tal modo que hacen imposible evitarlas y aunque quisiéramos que desaparecieran nos vemos obligados a enfrentarlas de lleno y con decisión pese a nuestra renuencia o temor. Encrucijadas que nos llevan a tomar uno u otro camino, ante la atemorizante incertidumbre del no saber, del no anticipar, del no prever.

Son esos momentos, esa necesidad y obligación de decidir independientemente de lo acertado o no que resulte dicha decisión, los que van forjando nuestro carácter, nos van templando, nos van moldeando.

Hablábamos el sábado por la noche con un amigo costarricense sobre esto y algo mas. El también se fue de su país, en este caso hacia Guatemala por motivos de estudio y le ha llegado el momento de volver. Hablábamos de las experiencias que uno adquiere estando lejos y muchas veces solo, de los contratiempos que se superan, de las alegrías que se encuentran, de las amistades que se descubren, de los amigos que ya se tenían y se convierten en un apoyo, de todo lo que conlleva agarrar una maleta y decir adiós a la vida que se ha llevado hasta entonces para iniciar una nueva. Pero sobre todo hablamos del temor al momento de regresar. Me explico.

Uno pasa mucho tiempo consigo mismo estando lejos y eso distorsiona su realidad y su forma de percibir y entender los recuerdos y sensaciones que se tienen de lo que se ha dejado atrás. Uno tiende a idealizar lo que conocía y ha tenido que cambiar. Para quien no ha pasado por eso, podría parecer que llegado el momento de volver tendría que ser únicamente emoción y felicidad, que de hecho lo es pero no solamente eso. También es temor, miedo, indecisión. Y coincidentemente ambos lo expresamos de la misma manera: Alegría e ilusión de pensar en volver, abrazar a la mamá, a los hermanos, dormir en tu cuarto de toda la vida, en tu cama, con tus almohadas, abrir los ojos y ver la luz de tu tierra. Pero un profundo y visceral temor al día siguiente, al despertar el primer día de regreso y preguntarte ¿Y ahora qué?. Y reconozco que precisamente ese instante y esa pregunta fueron los que me llevaron, no una sino varias veces, a aplazar mi vuelta. Me aterraba el despertar y no saber qué hacer. Dije cuando me despedía de los amigos en el extranjero instantes antes de volver, que regresaba a recuperar mi vida, a retomarla donde la dejé 6 años antes, pero una vez aquí me di cuenta que la vida que dejé ya no lo es, ya no es mi vida, se ha cambiado a si misma, ha evolucionado, ha cambiado. Y lo que recordé como mi vida a lo largo de los años estando lejos, ya no lo es.

¿Qué queda entonces por hacer en ese caso? Solo continuar. Asumir el cambio, hacer acopio de madurez y entereza y seguir caminando, enfrentarse de nuevo a la disyuntiva sobre qué rumbo tomar y tomarlo, que pisados. En resumen, crecer. Crecer como persona, como ser humano. Adaptarse y crecer, adaptarse a una nueva realidad, a una fase completamente nueva y diferente de la vida. Evolucionar y crecer, evolucionar en lo que se es y será a partir de ahora. Crecer. Y mencionamos que todo el tiempo lejos nos prepara para eso, para crecer.

En aquel entonces decidí largarme. Ahora volví señores, y continué también. Hace ya unos meses de eso pero no había tenido oportunidad de compartir mis impresiones al respecto. Ahora toca crecer, y sobre todo continuar. No dejar de continuar. Y crecer. Salud!!!.

domingo, mayo 03, 2009

De ilusiones utópicas, obsesiones y curiosidades de esas.

Me decía el Christian un día de la semana pasada “Es que vos no aprendés ¿va?”, y yo le decía que si aprendo,que de hecho soy de fácil aprendizaje, pero algunas veces se me olvidan las lecciones, cosa que de todas maneras nos pasa a todos por lo general haciendo énfasis en las leyes de murphy y su oportunismo para generar unas metidas de pata que tienen tanto de épicas como de legendarias.

La cosa es que la plática giraba, como suele ocurrir cuando alguien le dice al otro que no aprende, sobre mujeres. La historia completa y sus detalles tampoco es que se las vaya a platicar a ustedes por aquí, no vaya a ser que en lugar de que saque algo de ayuda con sus comentarios me termine metiendo en un verdadero predicamento y la situación de por sí complicada termine degenerando en un auténtico circo romano (taz dixit).

A modo de resumen, anda por allí una guapa señorita sobre la cual he expresado en repetidas ocasiones ciertos sentimientos que me invaden desde hace unos cuantos años, con la cual hemos llegado a desarrollar en los últimos meses una comunicación sin precedentes en mis registros, comunicación que por sí sola a colaborado a que un halo de confusión y hasta desesperación nuble la parte intelectual de mi cerebro, entorpeciendo mi tradicional mecanismo de indiferente y frío distanciamiento de las vanas emociones. Algo así cómo cuando el lado oscuro de la fuerza nubló la percepción sensorial del consejo Jedi impidiéndoles ver la llevada de putas que les venía en camino hasta que ya la tenían encima. Y conste que no es lo mismo verla venir que bailar con ella.

El asunto es que desde hace unos días lo que no pasaba de ser una ilusión utópica, y conste que yo mismo le atribuyo el grado de utopía porque hasta cierto punto acepto su irrealidad e imposibilidad (solo hasta cierto punto claro, hay un nivel de conciencia en el que me niego a creer en dicha imposibilidad), ha llegado a convertirse por mi parte, en una agobiante confusión, casi obsesiva sobre lo que podría ser y me parece a mí que nunca será. No puedo pensar, las largas jornadas laborales son una mancha borrosa en la bruma de mi conciencia, miro los dos teléfonos una vez cada tres minutos para saber la hora (y dos minutos después vuelvo a verla sin recordar la última que vi) o buscar una llamada perdida o un mensaje, activé dos notificadores diferentes de email para que me avisen si recibo algo, cualquier cosa que me permita establecer y mantener activos canales de comunicación con la fuente de dicha obsesión. Y lo francamente complicado es el contenido de la comunicación en cuestión, contradictorio y ambiguo donde los haya, que a momentos ratifica rotundamente lo utópico del asunto pero instantes después alimenta la ilusión dejando entrever posibilidades y oportunidades que en un parpadeo vuelven a volatilizarse. Así, minuto a minuto, hora a hora, día a día, hasta el punto de ser una presencia permanente y perturbadora para la paz mental.

Lo que me tranquiliza es que ya no tardo en aburrirme de la situación y volver a encerrarme en mi característico mutismo y mi normal costumbre de dar trivialidad incluso a lo mas trascendente, a enfocarme completamente en el trabajo, en la dieta (porque estoy a dieta cosa que les contaré en otro post) y eventualmente en las cosas importantes de la vida, como el Rock And Roll, el fútbol, emborracharse, el porno y cosas de esas. (nótese en este párrafo ya la tendencia a trivializarlo todo).

Termino con algunas palabras de los cuatro grandes de Liverpool (Los Beatles, no el equipo de fútbol de Anfield), en cuyas canciones se encuentra sabiduría para cada momento de la vida. Aquí les dejo algunas frases de la canción “I´ll Follow the Sun” del disco “Beatles for Sale”. Salud señores. 9.5 libras menos y contando.

“One day you'll look to see I've gone.
For tomorrow may rain, so I'll follow the sun.
Some day you'll know I was the one.
But tomorrow may rain, so I'll follow the sun.”

miércoles, abril 29, 2009

Iron Maiden Flight 666 - El Documental

¿Qué puedo decir ya sobre Maiden? Cualquiera que mínimamente me conozca o haya seguido el ruletero sabrá que son mi grupo favorito. Y a pesar de todo el material que producen y que tengo de ellos, todavía son capaces de sorprender incluso al mas escéptico de los espectadores.

La mas reciente grata sorpresa que le debemos a Harris y compañía es el lanzamiento del documental Iron Maiden - Flight 666, dos horas de filmación que reúnen las peripecias, anécdotas, esfuerzos, logros, frustraciones y vivencias de la primera parte de la gira “Somewhere Back in Time” del año pasado, gira inmensa donde las haya.

Desde la logística, acondicionando su propio avión, conocido como el Ed Force One, cuyo código de llamada era “Five Stars 666”, superando retos de ingeniería para acomodar las toneladas de equipo, el staff, el grupo, sus familias y por si fuera poco, volar bajo las ordenes del capitán Bruce Dickinson, vocalista de la banda. Miles de millas, que los llevaron a India, Australia, Japón, USA, Costa Rica, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Canada, y probablemente alguno que se me escapa.

Impagable ver escenas del grupo fuera de los escenarios, jugando golf, o tenis, o fútbol o simplemente compartiendo. Las tensiones que una gira así puede provocar, el agotamiento físico, los factores externos, etc. Un documental verdaderamente emotivo.

Además, la sorpresa de ver a un amigo, Pepió, cantando Children of the Damn en español, durante las escenas filmadas en Costa Rica. Una gran producción que espero pronto tener en mis manos para la colección personal. De momento tuve la suerte, y digo la suerte porque no mucha gente se enteró, de verla en los cines de Oakland Mall durante una proyección limitada que hicieron por tres días, la semana pasada. Una de cal y una de arena, primero infinitas gracias a la gente de Cinépolis por habernos dado esa proyección, y segundo lamentable que no hicieran mas propaganda. Maiden tiene muchos mas fans en Guatemala que la capacidad que representa la sala donde proyectaron el documental.

Ya se yo que no es importante, pero cada día que pasa agradezco ser un fan del metal. Qué grande es el rock and roll señores. En las escenas, creo que de colombia o chile, no estoy seguro, sale un cuate al final del concierto que logró agarrar una de las baquetas del gran Nico McBrian y verlo llorar de la emoción es verdaderamente conmovedor. Para los que amamos el metal, es la sublimación de un estilo de vida. Ver al cura en Brasil que basa sus prédicas en la moralidad de las letras de Maiden, o a un puñado de australianos celebrando el concierto a punta de cerveza, o a una japonesa decir que quisiera ser la hija de Harris, o a los colombianos soportando medidas de seguridad francamente humillantes con estoicismo y entereza, o ver la locura desbordada de la hinchada argentina, o los canadienses esperando en la cola solo con una playera negra de Maiden bajo una intensa nevada, o un estadio repleto en Centro América llevando la fiesta en paz, o los hindúes coreando a todo pulmón las rolas bajo las prejuicios y diferencias de su cultura, solo me confirma que estamos del lado correcto. Y me hace sentir que algún día los volveré a ver en concierto como aquel recordado junio de 2003. Lo se, es solo cuestión de tiempo y aunque en esta gira no fue posible, el día llegará en que los veré junto con mi hermano y podremos gritar “UP THE IRONS!”.

P.D. Algo que me atormentará durante mucho tiempo es que después de vivir 5 años en Venezuela, Iron Maiden llegara a tocar allí dos meses después de que yo me largara, en la segunda parte de la gira. Qué huevos. Pero qué pisados también.

UP THE IRONS!!!


jueves, abril 23, 2009

De Cadenas en la tele y hablar por hablar.

¿No les altera, mis estimados lectores y lectoras, que la gente hable solo porque físicamente tiene la capacidad para hacerlo? Imagino que sí, como a muchos. Algunos saltarán para decir que todos tenemos derecho a expresarnos, y en eso no podría yo estar mas de acuerdo, pero en contra parte y no me dejarán mentir, no todos estamos obligados a escuchar lo que los otros tienen que expresar. Cada quien es libre de decir lo que quiera, expresarlo de la manera que le plazca, pero los demás también son libres de evitar escucharlo. El derecho de libre expresión no tiene porque garantizarle a nadie una audiencia segura, ¿o sí? En lo personal creo que no.

Todo esto se agrava cuando lo expresado carece por completo de coherencia, de sentido, de la más mínima conexión entre la mas elemental de las inteligencias y el mensaje final expresado. Porque tampoco me dejarán mentir, hay gente que cuando habla lo hace como una acto reflejo, como pestañear o respirar, y con esto quiero decir que lo hace sin estar consciente de que lo está haciendo. No digamos, eso ya es mucho pedir, razonar y tratar de imprimir algo de discernimiento a lo que dice.

Todo esto sale porque estaba pensando en las cadenas nacionales oficiales en los medios de comunicación. En esta época de crisis, devaluación y deterioro, hasta los motivos para emitir un comunicado oficial en cadena se han degradado. Yo me acuerdo que cuando era ishto y había una cadena era por algo verdaderamente serio, como una intentona de golpe de estado o algo por el estilo. Ahora por cualquier cosa hay cadena. Antes ver la imagen congelada del palacio nacional y el Parque Central oyendo de fondo la voz del señor Otto Mancilla (La Voz del Golpe, como se le conoció), era motivo para prestar atención y empezar a preocuparse por el día siguiente.

Al menos ahora hay infinitas opciones para evadirse de las tales cadenas, hasta el punto que no sabríamos decir cuando fue, efectivamente, la última vez que vimos una cadena. Y eso que aquí aun son limitadas, no como en otras partes, Venezuela por ejemplo, donde hay días en los que transmiten hasta 3 y 4 segmentos en cadena nacional.

Pero bueno, la idea tampoco es encadenarnos en los blogs, solo quería expresar mi rechazo a hablar con irresponsabilidad. No pido que la gente hable con inteligencia, porque ese es un don que no le fue otorgado a todos, pero por lo menos que diga lo que diga, lo diga con plena conciencia y responsabilidad por hacerlo, a ver si así por lo menos minimizamos algo los disparates y la diarrea verbal de mucha gente. Como le dije una vez a una mi tía que me dijo que oyera a alguien porque todos tenemos una historia que contar...pues sí, todos tenemos una historia que contar, pero que vayan a buscar a otro mula a quien contársela.

Salud señores.

martes, abril 14, 2009

Reflexiones Post-Semana Santa, aunque no fue ni tan semana ni tan santa.

Se pasó sin darnos cuenta en realidad. Será porque las ocupaciones de hoy en día nos llevan a rastras por senderos cada vez mas indiferentes y no nos paramos a pensar siquiera sobre lo que nos rodea. No se si sea la apatía con el paso de los años, pero algo habrá en el ambiente, o no.

Pensaba en la recién pasada Semana Santa porque ha sido muy diferente a las anteriores. Aparte que trabajé hasta el miércoles al medio día, cosa que nunca había hecho, prácticamente por decisión propia aproveché estos días de reflexión y penitencia, no para reflexionar o penar gran cosa, porque sería exagerado decirlo así, pero si para descansar en total tranquilidad, sin excesos, sin abusos, sin desenfreno. Creo que atrás quedaron ya los años de calamitosos exabruptos etílicos, zafarranchos de combate moral, irreverencia, inconsciencia, irrespeto. No voy a revivir aquí ni ahora viejas historias de años pasados, mas que nada porque ya he contado algunas y porque me darían unas ganas casi irresistibles de mandar el recato al demonio y revivirlas, pero eso no quita que con nostalgia recuerde aquellos 4 días bolo en pana, o los conciertos del rock chapín desde un escenario, o la luna llena sobre el lago en noche de Jueves Santo y con el alcohol en niveles alarmantes, o los ríos de zacapa, mangos y marañones acompañando un trago bien servido de la mejor cusha destilada en aquellas latitudes.

Lejos de pensar en eso, y no quiero que se confundan pensando que me estoy pasando a la otra parte acostumbrada de la Semana Santa, es decir, la parte ritual teológica, porque no es así. No estoy tomando partido por ninguna de las corrientes de uso común, antes mas bien creo que estoy tendiendo a un aislamiento individual, a una corriente propia de distanciamiento y observación, de cinismo y criticismo casi objetivo, pero no del todo.

Y decía que no tomo partido por ninguna de las corrientes, porque a pesar de que todas tienen su bueno, todas tienen su malo también. Esa dualidad sin la cual no se puede tener una sola parte, siempre tienen que ir las dos opuestas. Pensando en todas las costumbres de esta época, sobre todo en las eclesiásticas, con sus procesiones, pasos y demás manifestaciones, yo que soy católico, debo decir que aunque nunca he sido muy allegado a estas tradiciones, hoy en día me siento mas lejano aun debido a la falsedad que siento en todo esto. Sin generalizar claro, porque hay mucha gente con auténtica y profunda devoción, quienes con su fe y creencia redimen un poco el escepticismo de nosotros los demás, pero de la mano de esa gente piadosa de verdad hay del mismo modo sus extremos opuestos, con gente que participa en todo esto movido por cualquier razón, pero ninguna buena. Todo eso sin siquiera llegar a considerar el tremendo negocio que han montado al rededor, convirtiendo lo que originalmente se habrá intentado que fuera una verdadera expresión de fe, arrepentimiento y esperanza, en un circo mercantil y un escaparate para que los entes sin personalidad se exhiban en lo que para ellos es una moda mas. Cómo dijo mi hermano el domingo pasado, al ver esas cosas me recuerdo de la parte de la chalana donde dice: “nuestros curas monigotes, que comercian con el credo....”, y qué le vamos a hacer. De todas formas y pecando de cínico, prefiero considerar todo esto como una expresión folklórica mas que religiosa.

El Viernes Santo en la casa terminamos debatiendo sobre la corrección de observar el ayuno de ese día y casi me echan cuando les dije que yo no consideraba el comer como un pecado, y que sí, entendía que en un principio se debía respetar una fecha tan importante como esa, pero que no tenía sentido regodearse en la “satisfacción” de cumplir con los preceptos implantados por un solo día, cuando el resto del año no se hacía nada por lograrlo. Me decían que es un sacrificio, y yo les preguntaba que qué validez puede tener un sacrificio de un solo día cuando eso debería ser una constante en nuestras vidas. Me decían que se tenía que respetar porque la iglesia lo dice, y yo les decía que la iglesia y su máximo líder también decían que no hay que usar condón lo cual me parece una soberana animalada. Me decían que era una cuestión de fe, como cuando se entra a un templo por una puerta santa para ganar indulgencias, y yo les decía que las indulgencias no se ganan pasando por el marco de madera de una puerta, sino que se ganan con nuestras acciones diarias, siendo buenos y justos, sin necesidad de involucrar en el proceso fanatismos religiosos o sonoros golpes de pecho en público. Al final no llegamos a una conclusión, pero por lo menos la sobremesa estuvo entretenida y es curioso ver a que punto se puede levantar pasiones al respecto, y hasta que punto nos tiene implantado cierto patrón de reacción la maquinaria adoctrinadora de la iglesia desde hace muchas generaciones.

En fin, que ya divagué suficiente y no dije nada útil. Solo me limito a insistir en que crean en lo que quieran creer, pero si no quieren aceptar los dogmas de lo que sean, no los acepten. Cuestionen todo y busquen el conocimiento. Si se van a dedicar a la fe, a las procesiones y todo eso, háganlo con todo su corazón y con una entrega total. Si se van a ir a una playa a emborrachar y a buscar a quien “pasarse por las armas”, también háganlo con toda la gana y siempre de frente. Lo que no está bien es que cometan la mediocridad de hacer las dos cosas, eso si es causa de reproche. Y con total seguridad en todos los niveles de gris que hay entre los dos extremos, también habrá un escalón que se ajuste con total exactitud a sus preferencias. Qué pisados, si al final de cuentas que les quiten lo bailado. Que siga el año señores. Salud.